En Kirguistán, un camarógrafo y una mujer resultaron heridos tras ser arrollados por un caballo a todo galope durante un rodaje. Por exigencia del director, se ubicaron en plena pista para grabar una carrera, pero un jinete no logró esquivarlos y los embistió brutalmente; un tercer asistente resultó ileso. Pese a la imprudencia y el aparatoso choque, un miembro de la producción ironizó: "Pero qué toma lograron capturar".