El punto de fricción más importante en las negociaciones de las superestrellas del deporte ya no está únicamente en el salario neto. Tal y como se comprobó en la reciente renovación de Vinicius hasta 2032, los derechos de imagen son cruciales. Es decir, todo lo que los jugadores pueden generar por sí mismos. Este apartado también resultó decisivo en el fichaje de Mbappé, quien controla prácticamente la totalidad de sus derechos de imagen.Seguir leyendo....