G. I. Joe 3, de Joshua Williamson y Tom Reilly

Wait 5 sec.

Edición original: G. I. Joe 13-18 USA (Skybound/Image Comics)Edición nacional/España: G. I. Joe 3 (Moztros, 2026)Guion: Joshua WilliamsonDibujo: Tom Reilly y Marco FoderàColor: Jordie Bellaire y Lee LoughridgeRotulación original: Rus WootonTraducción: Matías MirMaquetación: Juan Pablo Marse y Germán D’AgostinoFormato: Rústica. 144 páginas. 19,90€Mad Joe«-¡¿Qué diablos haces aquí G. I. Joe?!-Estoy de turismo-Pues sigue paseando, pringado»Y volvemos al Universo Energon, que no se diga que por aquí no estamos atentos a esta bestialidad que está creando Skybound con las licencias de Hasbro. Tras el estreno de la nueva serie, MASK, hace un par de meses y ese anuncio de ROM (decir que hay ganas es quedarse corto) vamos con el tercer tomo de G. I. Joe publicado por Moztros. ¡Y vaya fiesta que nos tenían preparada! Este arco es un no parar de acción y diversión como solo los Joes saben darnos.A los mandos sigue imparable Joshua Williamson, un guionista que ya tenía buenas perlas en el pasado (Muerdeuñas o Birthright dan buena cuenta de ello) y que se ha hecho con los G. I. Joe ya desde la primera miniserie de Duke. Sus guiones están resultando muy dinámicos, maneja muy bien la acción y sabe dar siempre un pequeño espacio para cada uno de los personajes. Este tomo es un ejemplo, aunque hay dos claros protagonistas, el Comandante Cobra y Duke, veremos pequeñas perlas en forma de Road Pig, Zandar, Zarana o la presentación de nuestro amado Barricada (Roadblock), dejando pequeñas viñetas para los ya conocidos de la colección.Lo cierto es que leyendo este tomo dan ganas de que saquen spin-offs como si no hubiera un mañana. Todo parece interesante, todo es emocionante y la lectura da un nivel de diversión que no imaginaba yo leer en esta colección a estas alturas de la vida. Pero por otro lado, Williamson está haciendo un trabajo tan bueno, sin prisa pero sin pausa, que estas pequeñas pildoritas son oro y da miedo que cualquier movimiento las pueda estropear por saturación. En resumen, sigamos disfrutando de lo que hay mientras dure, que esperemos sean muchos años.Además en el apartado gráfico volvemos a tener a Tom Reilly que siempre es un plus y más con Jordie Bellaire al color. En este tomo en concreto nos dan unas escenas de acción y unas persecuciones de aupa, pues nos metemos de lleno en la Guerra Dreadnok, lo que significa paletos sedientos de sangre con vehículos que parecen sacados de Mad Max persiguiendo al Comandante Cobra para vengarse por lo ocurrido en su miniserie. Más violento que en los tomos anteriores, Reilly se alza como el dibujante que esperamos ver mucho por la serie y se ve que esos descansos le vienen genial porque aquí lo da todo, así que bienvenidos sean. Hablando de descansos, aquí tenemos al italiano Marco Foderà cerrando el tomo una vez más, esta vez en la historia que presenta a Roadblock, un relato muy fresquito que nos pone a otro buen G. I. Joe ya en vías de entrar al equipo. Foderá hace un trabajo mejor incluso que en la anterior entrega, se va a un tono más clásico en los Joes que funciona muy bien además con el tipo de color utilizado por Lee Loughridge. Y con muchos disparos, no podía ser de otra forma.Pero no solo es la más violenta de las partes vistas hasta ahora sino que los autores se atreven con un poquito de humor en algunas partes que, la verdad, no le sienta nada mal al tomo, precisamente por enfocarse en un tipo de villano que lo permite, como son los Dreadnoks. Y aún con ello consiguen devolver ese tono psicológico de la serie de Duke, en el mismo personaje cuando se topa de pleno con algo que le devuelve precisamente al principio de su serie o de la de Transformers, ya os podéis imaginar.Pero ya para dar más variedad se le da hasta por tontear con el terror, si antes mentaba la referencia obvia que es Mad Max en la persecución, lo mismo se puede hacer con La matanza de Texas. Al final los Dreadnoks dan para mucho más de lo que parecía en un principio.Este tercer tomo de G. I. Joe también sirve para establecer del todo a Cobra como organización criminal. Las luchas de poder internas son constantes, pero todo tiene un porqué y los autores lo tienen muy bien pensado. Además, algo de refilón, se va profundizando más en las relaciones entre los héroes, que siempre es necesario. El resultado es sencillamente otro tomo muy divertido, lleno de acción y que se pasa volando. Como decía al principio, una fiesta a la que todo amante de la adrenalina no debería faltar.Lo mejor• La persecución, la casa, la dupla Duke y Comandante Cobra, lo que viene siendo todo.Lo peor• Que te pillen los Dreadnok estos.