Las irregularidades que algunos propietarios de viviendas cometen para multiplicar su rentabilidad no parecen tener límites y aparecen casos en los que las personas alojadas más que duplican la capacidad real del inmueble. El Govern ha propuesto una multa de 47.200 euros al titular de un piso situado en la barriada palmesana de Son Dameto por alquilarlo a 13 ocupantes cuando la capacidad máxima del mismo era de seis personas.Seguir leyendo....