La Casa del Dragón, la precuela de Juego de Tronos ambientada aproximadamente 200 años antes de la serie madre la cual nos cuenta el origen (y declive) de la casa Targaryen, ha llegado al final de su tercera temporada, y lo ha hecho dejando sorpresas, como no podía ser de otra forma.Algunas no lo serán tanto para aquellos que hubieran leído previamente la novela en la que se basa, conocida aquí como Fuego y sangre, pero incluso éstos habrán encontrado diferencias en un episodio, el octavo de la temporada 3, que no ha dejado indiferente a nadie. A partir de ahora vienen spoilers del episodio 3x08. La profecíaEl cambio más evidente llega con Rhaenyra Targaryen, que después de descubrir que Aegon II sigue vivo y que también lo ha hecho su dragón Fuegosol decide acudir al Gran Septo para conseguir que el Septón Supremo la reconozca como reina. La respuesta vuelve a ser negativa, ya que Aegon sigue con vida, y Rhaenyra termina ordenando a Alyn de Hull que mate al líder religioso. Después se dirige a la multitud que se encuentra en el exterior y revela la profecía que Viserys I le confió sobre Aegon el Conquistador y la amenaza que llegará desde el norte.Rhaenyra no se limita a explicar que Poniente debe permanecer unido para hacer frente a esa oscuridad, sino que se presenta ante sus súbditos como la persona destinada a salvarlos y se identifica con el Príncipe que fue Prometido. Esta escena supone una diferencia muy importante respecto a Fuego y sangre, donde no aparece ninguna declaración pública de Rhaenyra semejante y tampoco se menciona que ella se atribuya ese papel. El momento sirve además para mostrar hasta qué punto la reina se ha alejado de las instituciones religiosas y políticas que podían respaldar su posición. Ver 'La Casa del Dragón' en HBO MaxTraiciónLa batalla de Tumbleton concentra buena parte de las otras grandes sorpresas del episodio. Daemon Targaryen y sus fuerzas se enfrentan a los Hightower, que cuentan con Ulf el Blanco como una pieza fundamental después de que este haya decidido cambiar de bando. Sin embargo, Ulf termina traicionando también a los Verdes y utiliza a Ala de Plata contra las fuerzas de Daemon. Poco después dirige el fuego contra la propia Tumbleton, provocando la muerte de Ormund Hightower y de Ser Roderick Dustin, conocido como Roddy el Ruina.La situación de Hugh Martillo también es diferente a la de Fuego y sangre. En el libro, Hugh y Ulf son los dos grandes traidores de Rhaenyra en Tumbleton, mientras que en la serie Hugh permanece junto a los Negros durante la batalla. Eso no significa que su futuro esté asegurado, ya que ha desobedecido las órdenes de permanecer en Desembarco del Rey y, después del combate, encuentra a su esposa muerta. También queda sin confirmar el destino de Daeron Targaryen: Tesarión abandona el campo de batalla, pero no se sabe si el príncipe ha sobrevivido.El destino y visiones de HelaenaHelaena Targaryen protagoniza el desenlace más trágico. Tras semanas de cautiverio, se arroja desde una ventana de la Fortaleza Roja y muere atravesada por las púas. En este caso, Fuego y sangre también cuenta su suicidio, aunque no establece de forma definitiva cuál fue el motivo. La serie lo relaciona directamente con su situación como prisionera de Rhaenyra y con la desesperación que ha ido acumulando durante la temporada.Antes de morir, Helaena termina el tapiz que había estado tejiendo. Rhaenyra lo encuentra después y descubre en él una imagen de la muerte de Helaena y otra de su propio futuro, sentada en el Trono de Hierro rodeada de fuego y sangre. La reina decide apartar la tela, ignorando así una posible advertencia sobre lo que le espera.Todo listo para el último enfrentamientoMientras tanto, Aegon se reúne con Aemond en Harrenhal. Aunque inicialmente pretende acabar con su hermano, termina perdonándole la vida y ambos quedan unidos ante el objetivo de recuperar el Trono de Hierro. Aegon pretende reunir a sus aliados y marchar sobre Desembarco del Rey, dejando preparado el escenario para el último enfrentamiento de la Danza de los Dragones. La cuarta temporada será la última de La Casa del Dragón y tendrá que resolver el destino de Rhaenyra, Aegon, Aemond y el resto de personajes que todavía permanecen en pie, además de cerrar las diferencias que la adaptación ha introducido respecto a Fuego y sangre. Para verla, no obstante, tendremos que esperar hasta 2028.