El 14 de agosto se impregna Sevilla de olor a nardos y adquiere la ciudad una atmósfera especial, como ocurre siempre en las vísperas de sus días grandes . Quienes permanecen en la capital hispalense aguardan con la fecha marcada en rojo en el almanaque y muchos de los que están de éxodo vacacional regresan por la llamada de la Virgen de los Reyes. La devoción más antigua de Sevilla no es ruidosa ni tampoco mediática. El goteo de fieles que durante todo el año acude a la capilla Real se vuelve cola incesante de personas que asisten al besamanos, la novena y, sobre todo, la procesión que cada 15 de agosto renueva el voto mariano de la capital de... Ver Más