Los anillos inteligentes actuales saben cuánto dormimos, cómo cambia nuestro pulso o si hemos hecho suficiente ejercicio. Un equipo de la Universidad de California en San Diego quiere ir más lejos: ha creado un prototipo capaz de analizar el sudor del dedo y seguir varios indicadores de la salud sin agujas ni extracciones de sangre.El dispositivo puede vigilar hasta cuatro valores a la vez, elegidos entre glucosa, cetonas, vitamina C, ácido úrico, lactato y alcohol. La idea no es sustituir a los medidores médicos, sino demostrar que un accesorio pequeño puede ofrecer información continua que hoy suele requerir aparatos más incómodos o pruebas puntuales.El anillo recoge sudor sin necesidad de hacer ejercicio Así luce por dentro el anillo desarrollado por la Universidad de California | Fotografía: David BaillotMuchos sensores basados en sudor necesitan que la persona se mueva o haga deporte. Este anillo evita esa limitación mediante un material blando que extrae una pequeña cantidad de líquido de la piel de forma pasiva e indolora. El proceso se parece al movimiento del agua desde la tierra hasta las hojas de una planta.El sudor pasa después por varios sensores instalados dentro del anillo. La electrónica procesa los datos y los envía sin cables a una app móvil. Todo el sistema, incluida una batería flexible recargable, cabe en una carcasa fabricada mediante impresión 3D.En las primeras pruebas participaron voluntarios sanos y personas con diabetes tipo 1. Las mediciones de glucosa siguieron una evolución cercana a la registrada por monitores continuos comerciales, mientras que los valores de cetonas fueron similares a los obtenidos con medidores de sangre.Esa combinación podría ayudar en el futuro a ajustar mejor la alimentación o las dosis de insulina, aunque el equipo detrás del proyecto advierte que todavía no puede utilizarse por sí sola para tomar decisiones médicas.El avance en cuestión llega mientras otros dispositivos intentan controlar parámetros que antes exigían equipos mayores. Un ejemplo es el anillo inteligente capaz de medir la presión arterial de forma continua, otra muestra de cómo estos pequeños accesorios buscan ganar espacio en el seguimiento diario de la salud.Todavía es un prototipo y no reemplaza los controles médicosLa batería ofrece unas 12 horas de funcionamiento entre cargas. Además, el sistema mantiene durante cerca de dos meses los ajustes personalizados que utiliza para interpretar correctamente los valores de cada usuario.Pese a sus resultados prometedores, el anillo continúa en fase de investigación. Tampoco elimina por ahora los pinchazos que necesitan muchas personas con diabetes. Antes de convertirse en un producto médico, tendrá que superar más pruebas, demostrar que mantiene su precisión y adaptarse a un uso prolongado fuera del laboratorio.La miniaturización tampoco se detiene en los dados. Algunos proyectos ya exploran pendientes inteligentes como posible futuro de los wearables. En este caso, sin embargo, lo más interesante no es el formato, sino la posibilidad de convertir unas gotas invisibles de sudor en información útil sobre lo que ocurre dentro del cuerpo.