Un grupo de neuronas cultivadas en laboratorio recibió un problema que suele utilizarse para entrenar robots. El ‘minicerebro’ aprendió a mantener un péndulo en equilibrio sin algoritmos, conciencia ni un cuerpo

Wait 5 sec.

Un equipo de la Universidad de California en Santa Cruz conectó organoides neuronales a un sistema virtual de control dinámico. Bajo retroalimentación adaptativa, el tejido mejoró su rendimiento, revelando que incluso redes neuronales mínimas pueden reorganizarse para optimizar tareas.