Los últimos comercios históricos que sobreviven en la calle Ferran de Barcelona son auténticas reliquias en una calle tomada desde hace años por cadenas de comida rápida, tiendas de souvenirs de escaso valor estético y establecimientos dirigidos al turismo de paso. De los siete establecimientos antiguos que aún conserva, solo dos mantienen vivo el oficio que antaño dominaba la regia calle Ferran: la marroquinería. Se trata de Calpa (Ferran, 53) y Guido Barcelona (Ferran, 14). Seguir leyendo....