El plan del ayuntamiento de ofrecer un 30 % de descuento fijo en la canasta básica amenaza con asfixiar a las bodegas de barrio.Subsidiar el consumo sin verificación de ingresos y en medio de un presupuesto municipal en déficit, la ciudad revive los incentivos de la red MERCAL venezolana y reabre las grietas fiscales que casi la llevan a la quiebra en 1975.