Dólar en Colombia: Estos factores podrían provocar una subida en el precio

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Daniel Velandia, director de investigaciones económicas de Credicorp Capital.Foto: Valora AnalitikEl mercado cambiario colombiano atraviesa una coyuntura excepcional donde el dólar muestra señales de estar sobrevendido, lo que sugiere que una corrección al alza o un rebote podría ocurrir en cualquier momento ante cualquier excusa del mercado o toma de utilidades.No obstante, esta tendencia convive con la posibilidad de que la moneda alcance niveles un poco más bajos que los actuales, impulsada por la percepción de que el nuevo gobierno ingresará divisas masivamente para refinanciar deuda externa, lo que inhibe a los compradores y mantiene la presión bajista en el corto plazo.Así lo indicó Daniel Velandia, director de investigaciones económicas de Credicorp Capital, en una entrevista con Valora Analitik, realizada como parte de su alianza estratégica con Renta4Global, en la cual el experto analizó los factores internos y externos que han llevado al peso colombiano a niveles de 2019 y compartió su visión sobre el futuro de la inversión en la región.¿Qué factores han empujado el dólar a la baja y por qué los modelos tradicionales parecen no coincidir con la realidad actual? Nuestros modelos sugieren que el dólar debería estar por encima de los $3.500, pero este año han ocurrido eventos inusuales. El incremento del salario mínimo al 24 % obligó al Banco de la República a mantener tasas altas, aumentando el diferencial frente a EE. UU. Además, el decreto que limitó las inversiones de los fondos de pensiones en el exterior puso un techo al tipo de cambio. A esto se suma un precio del petróleo favorable, entre US$85 y US$90 por barril, y el ‘trade electoral’ tras la victoria de Abelardo de la Espriella, que mejoró las expectativas de inversión y disciplina fiscal. Esperamos que muchos de estos factores se reviertan gradualmente, lo que debería empujar el dólar al alza hacia niveles más acordes con los modelos.¿Hubo un error en las proyecciones o cómo explican el desacoplamiento de la moneda frente al contexto global? Más que un error, fue un escenario de incertidumbre extrema donde hacer proyecciones era casi imposible. Antes de las elecciones, asignábamos probabilidades según las cuales un triunfo de la oposición podía bajar el dólar $500, mientras que otros candidatos lo habrían subido a $4.500. Al materializarse la victoria de De la Espriella, la incertidumbre se eliminó y el mercado se volcó a la baja. También influyó la fuerte monetización de dólares por parte del gobierno anterior, que trajo entre US$7.000 y US$8.000 millones al país a finales del año pasado, generando una presión bajista que todavía se siente en el mercado.¿Considera posible que el dólar rompa el piso de los $3.000?Técnicamente, estamos muy alejados de la media móvil de 200 días; esta desviación solo se ha visto en el 1 % de las observaciones de los últimos 25 años, lo que indica que el dólar está sobrevendido y debe rebotar. Sin embargo, no descarto niveles de $3.100 o $3.200 en el corto plazo. Existe una percepción de que el nuevo gobierno traerá muchos dólares para pagar deuda de corto plazo en 2027, y eso asusta a quienes quieren comprar divisas. Aunque el ajuste fiscal será difícil y la deuda sobre el PIB seguirá subiendo, el mercado está otorgando un margen de confianza al nuevo equipo económico, lo que mantiene la moneda en niveles bajos por ahora.¿Qué impacto tendrá la situación fiscal y el presupuesto de los próximos años en la tasa de cambio? El mercado ya incorporó que las metas fiscales del gobierno de Petro no se cumplirán; nadie cree en esos números y se espera un déficit superior al 7 % del PIB este año. Lo que realmente importa ahora es el ajuste que haga el presidente De la Espriella. El mercado espera un recorte de gasto de al menos un punto del PIB para 2027 y señales claras de que el presupuesto no crecerá por encima de la inflación. Si el nuevo ministro, Miguel Gómez, logra enviar el mensaje correcto de austeridad, el mercado reaccionará favorablemente, aunque el problema fiscal estructural seguirá presente por un tiempo.¿Cuáles son los principales riesgos internacionales que podrían afectar a Colombia? La deuda pública en EE. UU. y las tasas elevadas de los Tesoros son preocupaciones globales, sumadas a la competencia por recursos que genera la inteligencia artificial. No obstante, Latinoamérica se está viendo como una región refugio. Mientras otros sufren por costos energéticos, nosotros nos beneficiamos de precios altos en petróleo y metales como el cobre y el oro. Además, el giro regional hacia gobiernos promercado crea una alineación que no veíamos hace décadas. Aunque una crisis global nos afectaría, hoy Suramérica se ve muy bien en términos relativos para los inversionistas.¿Estamos ante un nuevo ciclo positivo para los mercados emergentes? Sí, estamos viendo flujos de portafolio que no se daban hace una década. Muchos bancos globales creen que este ciclo podría durar 10 años. Sudamérica es particularmente atractiva por el carry trade, con tasas del 12 % al 14 %, lo que atrae capitales en un mundo que aún busca rendimientos. Además, las tendencias de transición energética e inteligencia artificial benefician a los países productores de materias primas en nuestra región. Aunque siempre habrá correcciones, el panorama para los emergentes es bastante favorable.¿Cuáles son sus recomendaciones finales para los inversionistas en este contexto? Somos muy optimistas con lo local: vemos un potencial de valorización del 30 % en la bolsa colombiana en los próximos 12 meses conforme baje el costo de capital. Es momento de aprovechar las tasas de interés actuales antes de que empiecen a caer. Sin embargo, la recomendación principal es diversificar. Dado que el dólar está bajo y proyectamos un alza en el mediano plazo, comprar divisas ahora es una excelente oportunidad. Sugerimos mantener una parte del ahorro en dólares, aprovechando tasas atractivas en el exterior, pero con un sesgo positivo hacia los activos locales en Colombia, Perú y Chile.—