El Gobierno de Vladímir Putin acelera el rearme de su flota naval en un escenario de máxima tensión internacional. La maquinaria bélica de Moscú dará un salto cualitativo antes de que termine el año con la incorporación oficial del Perm. Este navío se coronará como el primer submarino nuclear ruso diseñado específicamente para disparar los misiles de crucero hipersónicos Zircon desde las profundidades oceánicas.El comandante en jefe de la Armada rusa, el almirante Alexander Moiseyev, confirmó este movimiento estratégico durante un informe presentado al presidente Putin. La inminente puesta de largo de este sumergible representa un desafío mayúsculo para las defensas navales occidentales, dada la extrema dificultad técnica que supone interceptar su avanzado armamento principal.Según detalla el portal especializado Interesting Engineering, el Perm pertenece a la cuarta generación de submarinos nucleares rusos, conocidos bajo la denominación técnica del Proyecto 885M o clase Yasen-M. Este imponente buque multipropósito fue botado en marzo del año pasado en los astilleros de Sevmash y actualmente supera la fase final de sus pruebas de mar antes de recibir la autorización definitiva para el combate.El poder destructivo del misil ZirconEl verdadero peligro de este gigante de los mares radica en su letal arsenal. El misil 3M22 Zircon es un proyectil capaz de volar a Mach 9, lo que se traduce en velocidades sostenidas cercanas a los 11.000 kilómetros por hora. Esta rapidez extrema, combinada con su capacidad de maniobra en vuelo, reduce drásticamente el tiempo de reacción de los sistemas antiaéreos enemigos. Con ello, se convierte en un objetivo prácticamente imposible de abatir con la tecnología de interceptación actual.El arma cuenta con un alcance operativo confirmado de 1.000 kilómetros y mantiene la capacidad dual para portar tanto ojivas convencionales como cargas nucleares. El Kremlin probó con éxito este sistema durante la ofensiva en territorio ucraniano, donde demostró una precisión que el sector de defensa ruso sigue perfeccionando a través de actualizaciones constantes.Refuerzo de la Flota del PacíficoUna vez que el Perm supere todas las certificaciones militares exigidas por el alto mando, el buque pasará a integrarse de forma permanente en la Flota del Pacífico. Así, Moscú reforzará su capacidad de disuasión en un teatro de operaciones geoestratégico cada vez más disputado. La llegada de este submarino forma parte de un ambicioso plan de modernización naval destinado a sustituir progresivamente a los sumergibles de la era soviética.Las autoridades militares rusas mantienen un ritmo constante en sus astilleros y planean incorporar un total de 21 nuevos navíos antes de que concluya el mes de diciembre. Entre estas inminentes incorporaciones a la flota destaca también el regreso al servicio activo del crucero de misiles Almirante Nakhimov, un buque histórico que acaba de finalizar un complejo proceso de modernización para adaptarse a los estándares del combate naval contemporáneo.