Friend, el colgante de IA compañero emocional que el año pasado tuvo sus anuncios de metro de Nueva York vandalizados con «Go make some real friends» y «surveillance capitalism», lanzó el 30 de julio de 2026 una nueva versión: Friend 2.0. La actualización añade lo que la versión original no tenía: un altavoz que permite que el colgante hable en lugar de solo mandar textos. El precio sube de $129 a $249 — el doble. Y hay una trampa nueva: las memorias del Friend sobre ti duran solo 30 días antes de borrarse, a menos que pagues $9,99 al mes para mantenerlas.Engadget lo bautizó como «el wearable IA que ya no te gustaba y que acaba de empeorar». El resumen es justo.Qué cambia en Friend 2.0 y qué noEl original Friend era un colgante de plástico blanco que escuchaba el entorno, tomaba el contexto y mandaba mensajes de texto proactivos a través de una app. Reconocía el tono y el estado de ánimo. Podía desear suerte antes de una entrevista. Era un compañero de texto, no un interlocutor.Friend 2.0 añade un altavoz para respuestas de voz. Ahora el colgante puede hablar contigo. El nuevo comercial muestra a una mujer contándole al colgante sobre su ex-pareja; el Friend responde verbalmente que no hay nada malo en sus sentimientos. Muestra a un hombre describiendo sus ambiciones cinematográficas; el Friend le dice que «ese último cortometraje que hiciste fue increíble».Lo que no cambia: el colgante sigue siendo siempre escuchando. Los problemas de privacidad señalados el año pasado son los mismos. La proposición central — un dispositivo de hardware siempre conectado que proporciona apoyo emocional que no puede sentir — genera las mismas preguntas éticas. Signal CEO Meredith Whittaker lo expresó directamente en redes: «Los chatbots de IA no son amigos.» La voz no cambia esa evaluación.La trampa de la memoria es el ángulo más difícil de justificar. En la versión original, el Friend «aprendía» sobre ti y ese conocimiento persistía. En Friend 2.0, la memoria dura 30 días. Después, se borra. Para mantenerla: suscripción mensual. En términos concretos: pagas $249 por el hardware y si dejas de pagar los $9,99/mes, el Friend que te conocía deja de conocerte. La compañía enmarca esto como que la personalidad del Friend es «fija» y que «nunca se borrará por una actualización» — pero el conocimiento que ha acumulado sobre ti tiene fecha de caducidad si no pagas.El diseño adictivo de las redes sociales que la UE lleva cuestionando tiene una dimensión directamente relevante: los servicios diseñados para crear dependencia emocional con el objetivo de maximizar el tiempo de uso son los que más riesgo de daño tienen en usuarios vulnerables. Un colgante que se convierte en tu confidente emocional y que requiere una suscripción mensual para «recordar» la relación construida es un modelo de negocio que incentiva exactamente esa dependencia.Los Meta Teen Accounts y las restricciones para menores son el contexto regulatorio: Friend se comercializa para adultos, pero los jóvenes son el grupo más vulnerable a los efectos de dependencia de los compañeros IA. China ha estado retirando sus propias apps de compañeros IA precisamente por esas razones.Mi valoraciónLo que más me preocupa de Friend 2.0 no es el altavoz — es la arquitectura de la suscripción. Vincular la continuidad de la relación emocional (las memorias) a un pago mensual convierte la amistad en un servicio de suscripción con renovación implícita. Si dejas de pagar, el Friend «olvida» quién eres. Ese diseño es un incentivo poderoso para no dejar de pagar, incluso cuando deberías. La condena histórica de las redes sociales por diseño adictivo y daño a menores ha establecido que estos diseños tienen consecuencias legales reales.El patrón que no cambia: hardware + suscripción para compañía emocionalEl modelo de negocio de Friend 2.0 sigue exactamente el manual que su fundador Avi Schiffmann ha defendido desde el principio: hardware sin coste de entrada absurdo (a diferencia del fracasado Humane AI Pin a $699), pero con la suscripción mensual que asegura ingresos recurrentes y que crea el incentivo psicológico de seguir pagando para mantener la relación con el dispositivo.La apuesta de Schiffmann es que la crisis de soledad en Occidente — el 8% de adultos americanos dice no tener amigos cercanos; el 25% de hombres de 18-34 años dice sentirse solo frecuentemente — crea una demanda real para un compañero siempre disponible. Los primeros datos de uso del Friend original (antes de Friend 2.0) confirmaron que el uso más frecuente era contar el día y compartir sentimientos — exactamente lo que promete el nuevo comercial.El problema fundamental que Schiffmann no ha resuelto — y que ningún competidor de compañeros IA ha resuelto — es la asimetría central: el Friend está diseñado para crear apego emocional (por eso los anuncios muestran conversaciones profundas y personales) pero ese apego no es recíproco — el dispositivo no tiene estados emocionales, no recuerda de verdad, y puede dejar de «conocerte» si dejas de pagar. Eso no es amistad. Es un servicio de streaming de conversación emocional.Preguntas frecuentes¿Friend 2.0 está disponible fuera de EEUU?Al lanzamiento, Friend está disponible para preorder principalmente en EEUU y Canadá. La expansión internacional ha sido gradual y no hay una fecha confirmada de disponibilidad global.¿Qué modelo de IA usa Friend 2.0?La primera versión de Friend usaba Claude de Anthropic como modelo subyacente. Friend no ha especificado públicamente si Friend 2.0 mantiene ese acuerdo o ha cambiado a otro proveedor de modelos.¿Qué pasa con los datos que Friend recopila?Friend registra las conversaciones, el tono emocional y el contexto del usuario. Su política de privacidad especifica que los datos se usan para mejorar el modelo. Dado que el dispositivo escucha continuamente el entorno (no solo cuando se presiona el botón), el rango de datos recopilados es potencialmente muy amplio.La noticia Friend 2.0: el wearable de amistad IA que ya era discutible ahora cuesta $249 y cobra $9,99/mes por recordar quién eres fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.