"Concurren razones de justicia y equidad". Con esta justificación, la misma que se usa en los otros cuatro indultos publicados este miércoles en el BOE, el Gobierno ha zanjado el último capítulo de la vida judicial de Laura Borràs. Lo ha hecho un año y medio después de que el Tribunal Supremo confirmara la sentencia, y justo antes del parón veraniego. Termina así la "pesadilla", en palabras de la propia Borràs, de que podía acabar "privada de libertad". Sin embargo, se trata de un indulto parcial: no se levanta la inhabilitación que pesa sobre ella, por lo que seguirá sin poder ocupar ningún cargo público ni presentarse como candidata a las elecciones.Seguir leyendo....