Basta con observar el aparcamiento de cualquier supermercado para comprobarlo. Los coches son cada vez más altos, llevan grandes pasos de rueda, protecciones oscuras en los bajos y una carrocería que transmite cierta apariencia aventurera. Incluso modelos concebidos para circular casi exclusivamente por ciudad parecen preparados para abandonar el asfalto.Seguir leyendo....