Blanca García-Orea, nutricionista: «El desayuno tiene que ser salado y llevar 20-30 gramos de proteína. Hay que meter, por lo menos, dos huevos»

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El inicio de la jornada diaria requiere de una correcta planificación nutricional para asegurar que el organismo disponga de la vitalidad necesaria desde primera hora de la mañana. Ya sea para afrontar con éxito las exigencias de una dura jornada laboral en la rutina habitual o, por ejemplo, para prepararse de cara a intensas excursiones turísticas durante el periodo vacacional de verano, la primera comida desempeña un papel absolutamente crucial . Uno de los mayores beneficios de realizar una buena ingesta matutina radica en su capacidad para regular los niveles de energía y mantener la saciedad de forma prolongada. Lejos de ser una comida más, este primer aporte de nutrientes ayuda a controlar de manera eficaz el apetito durante buena parte de la mañana y del resto del día. De lo contrario, puede ser habitual experimentar picos de ansiedad y bajadas de energía que conducen al picoteo constante entre horas . Iniciar el día con una selección adecuada de alimentos previene esa sensación de vacío y estabiliza los niveles de glucosa en sangre de forma muy eficiente. Por el contrario, apostar por opciones demasiado azucaradas o carentes de sustancia genera un efecto rebote que acelera la aparición del hambre. Por este motivo, los expertos en nutrición inciden en la necesidad de transformar este hábito matutino para optimizar el rendimiento físico y mental frente a cualquier actividad que se presente. Entre las voces más destacadas que abogan por esta tipología de desayuno se encuentra la nutricionista Blanca García-Orea , que defiende la importancia de esta comida. Afirma con rotundidad que «el desayuno es lo más importante. Hay que hacer un desayuno salado , y salado quiere decir rico en proteína , con 20-30 gramos de proteína », comenta en 'El podcast de Endor (El Secreto de la Vida)'. Para aclarar posibles confusiones sobre las cantidades reales necesarias, la especialista pone un ejemplo muy gráfico: «Lo que tenemos que tener en la cabeza es que, por ejemplo, el huevo tiene 6 gramos de proteína. Esto lo digo porque hay personas que dicen 'no, es que yo hago el desayuno con proteína, tomo huevo y estoy muerta de hambre a la media hora' y dices '¿cuántos huevos comes?' y te dice 'uno'. Un huevo tiene 6 gramos de proteína, entonces esto hay que tenerlo en cuenta. Estamos hablando de 20-30 gramos». Continuando con sus recomendaciones prácticas para alcanzar dichos valores, la experta detalla que «entonces, por ejemplo, podemos meter huevo, pero claro, tendría que ser por lo menos dos huevos . Podemos meter algo de jamón, pavo, caballa, anchoas, boquerones en vinagre también, ya depende de las preferencias de cada uno». Además, sugiere sumar otros complementos nutritivos: « Aguacate , también el queso más o menos tiene unos 7 gramos de proteína aproximadamente por cada unos 70 gramos. También te sube ahí la proteína, por ejemplo, el yogur , que tiene unos 4 gramos de proteína por cada 100 g.». Sea como sea, porque «también se puede meter fruta », Blanca García-Orea lo tiene claro: «Que la proteína no se nos desvíe para no tener ese hambre constante durante todo el día».