Aviso de Spoilers: La entrada que sigue a continuación contiene algunos spoilers de no mucha importancia relacionados con la trama de Spider-Man: Brand New Day.Dirección: Destin Daniel CrettonGuion: Chris McKenna, Erik Sommers, Justin Kuritzkes. Cómic: Steve Ditko, Stan LeeMúsica: Michael GiacchinoFotografía: Brett PawlakReparto: Tom Holland, Zendaya, Sadie Sink, Jacob Batalon, Jon Bernthal, Tramell Tillman, Michael Mando, Mark RuffaloDuración: 144 minutosProductora: Marvel Studios, Pascal Pictures, Columbia Pictures, Sony Pictures. Distribuidora: Sony PicturesNacionalidad: Estados Unidos.Después de años de negociaciones entre Marvel Studios y Sony Pictures, Spider-Man por fin debutaba en el Universo Cinematográfico Marvel en 2016, dentro de la película Capitán América: Civil War y con el rostro de un, por aquel entonces, semidesconocido actor británico llamado Tom Holland, al que recordábamos por su participación secundaria en cintas como Lo imposible (J.A. Bayona, 2012), Locke (Steven Knight, 2013), En corazón del mar (Ron Howard, 2015) o Z, la ciudad perdida (James Gray, 2015). Tras su puesta de largo internacional pasó a protagonizar la primera película en solitario, Spider-Man: Homecoming (Jon Watts, 2016), en la que se daban a conocer los roles secundarios que le acompañarían en su andadura cinematográfica como MJ (Zendaya), Ned Leeds (Jacob Batalon), May Parker (Marisa Tomei) o Adrian Toomes/el buitre (Michael Keaton) y se asentaba una importante relación paternofilial con el Tony Stark de Robert Downey Jr.. Dicho vínculo terminaría con la muerte del alter ego civil de Iron Man en Vengadores: Endgame (Anthony y Joe Russ, 2019) y sería uno de los temas centrales de Spider-Man: Lejos de casa (Jon Watts, 2019), segunda incursión del hombre araña en el UCM con el Quentin Beck/Misterio de Jake Gyllenhaal como villano principal. Ya en pleno 2021, con las secuelas de la pandemia haciendo estragos en la taquilla internacional, Spider-Man: No Way Home se convirtió en un enorme éxito (no tanto de crítica, como de público) trayendo de vuelta a los Spider-Man de Tobey Maguire y Andrew Garfield, así como a varios de los villanos que participaron en algunas de las cintas protagonizadas por sendos actores, abriendo de par en par las puertas del multiverso en el UCM.Desde entonces la Fase 5 del Universo Cinematográfico Marvel ha ido dando bandazos con irregularidad tanto en la pantalla grande como la pequeña, que nos lleva a la actual Fase 6 comenzando con la muy reivindicable Los 4 fantásticos: Primeros pasos (Matt Shakman, 2025). Para acometer esta Spider-Man: Brand New Day hay que tener en cuenta factores como la participación del Hulk/Bruce Banner de Mark Rufallo, del que no sabíamos nada desde su participación secundaria en la serie She-Hulk: Abogada Hulka y la del Punisher/Frank Castle de Jon Bernthal, que después de nacer al amparo de Netflix con su intervención en la segunda temporada de Daredevil y las dos que él mismo protagonizó en solitario, era recuperado por Disney Plus/Marvel Television en la primera temporada de Daredevil: Born Again y el especial The Punisher: One Last Kill que lo trae directamente aquí. A ellos se suman los habituales Zendaya, Jacob Batalon, Marisa Tomei y Sadie Sink (Stranger Things), dando vida a un personaje que no será desvelado en esta reseña libre de spoilers importantes.Spider-Man: No Way Home había puesto el listón muy alto, ya que aquel proyecto mantuvo un inteligente equilibrio entre sense of wonder a gran escala y fanservice nostálgico, puede que algo excesivo, pero perfecto para reenganchar a unos espectadores que empezaban a desencantarse y desinteresarse por lo que pudiera pasar dentro de un UCM que desde Vengadores: Endgame nunca ha vuelto a ser el mismo, pese a seguir ofreciendo varios productos de calidad notable (Guardianes de la galaxia Vol. 3,, Thunderbolts, Deadpool y Lobezno), alternados con otros más irregulares (Capitán América: Brave New World) e incluso puntuales muestras de contrastada mediocridad (Invasión secreta). Por eso la tercera aventura en solitario del Peter Parker de Tom Holland supuso algo así como el revulsivo para una Marvel Studios que no pasaba (y sigue sin pasar) por su mejor momento.La pregunta ahora sería: ¿Está Spider-Man: Brand New Day a la altura de sus predecesoras?. La respuesta rápida es sí, y no. Por un lado es un hecho irrefutable que la última aventura cinematográfica del personaje creado por Stan Lee y Steve Ditko es una película excelente, con una gran cantidad de virtudes (y alguna que otra carencia) que la elevan por encima de Homecoming y Lejos de casa, pero la deja unos peldaños por debajo de No Way Home. Esto es debido a que el film dirigido por Destin Daniel Cretton es más procedimental en cuanto a su desarrollo argumental, sin llegar a encapsular en su metraje tantos momentos memorables, nostálgicos y (por qué no decirlo) complacientes de cara al fandom en particular y al espectador estandarizado en general. Por lo tanto No Way Home llegaba más al corazón del público, aunque lo consiguiera haciendo uso de recursos tan efectivos como, en ocasiones, manipuladores.Lo curioso es que esta diferencia con respecto a la entrega inmediatamente anterior permite a Spider-Man: Brand New Day ser una pieza cinematográfica más sólida y autocontenida que aquella, ya que pese a seguir ampliando el microcosmos ficcional del UCM de cara a Avengers: Doomdsday, se desvincula notablemente de toda la trama multiversal que lleva siendo el epicentro de las últimas producciones cinematográficas y televisivas de la compañía de Kevin Feige. Por lo tanto los guionistas Chris McKenna, Erik Sommers y Justin Kuritzkes tienen más libertad para construir una historia que no depende tanto de lo que está aconteciendo en el actualmente en el UCM, solo manteniendo vínculos verdaderamente estrechos, sobre todo, con las tres anteriores cintas protagonizadas por el Peter Parker de Tom Holland.Spider-Man: Brand New Day funciona casi como un número Marvel Team Up en movimiento, un relato independiente en el que el trepamuros se enfrenta a un enemigo desconocido con la implicación de dos nombres capitales dentro de la casa de las ideas. Por un lado tenemos al Hulk/Bruce Banner de Mark Rufallo, que al haber olvidado a Peter Parker por mediación del conjuro de Doctor Strange en No Way Home perdió la relación de amistad que desarrolló con el joven. El actor de Task vuelve a hacer un excelente trabajo como la mitad humana del gigante esmeralda y las secuencias de acción cuando se convierte en este último son espectaculares. Por otro lado un servidor tenía miedo por el downgrade al que pudieran haber sometido al Frank Castle/Punisher de Jon Bernthal para adaptar su expeditivo modus operandi a la calificación por PG13, pero más allá de un par de licencias cómicas el actor de The Walking Dead ejecuta una labor brillante, y el pasaje en el que comparte pantalla con Hulk y Spider-Man es el más divertido de la obra.Hemos mencionado que en lo referido al guion posiblemente nos encontremos ante el más sólido de las cuatro películas estrenadas hasta el momento, lo que no es óbice para que el mismo contenga algunas fallas que repasaremos de manera somera para no adentrarnos en terreno spoiler. La mayor de ellas es el abuso del recurso «It Follows», que es un concepto muy interesante capaz de regalarnos algún que otro pasaje potente, pero del que se abusa en demasía llegando a ser su uso reiterativo en exceso. Otra decisión cuestionable es que una de las secuencias más dramáticas entre Peter Parker y MJ es inmediatamente anulada por una decisión de guion contradictoria que podría haberse añadido por medio de una elipsis temporal dejando reposar el trasfondo trágico de dicha situación. A estas máculas se añadirían algunos agujeros de guion o arbitrariedades gratuitas de menos importancia que, pese a todo, no demeritan el buen hacer de McKenna, Sommers y Kuritzke con el libreto.Ya sabemos cómo funciona la maquinaria Hollywoodiense y las producciones de Marvel Studios no son una excepción. Este tipo de blockbusters cuentan con uno o más directores acreditados que se ocupan de las secuencias en las que los intérpretes principales interactúan entre ellos y una segunda unidad que es la encargada de las escenas más arriesgadas. Esto viene a colación de que la acción de Spider-Man: Brand New Day es la mejor rodada de las cuatro películas del Spider-Man del UCM, y podríamos pensar que se debe a que el cumplidor Jon Watts le ha pasado la batuta a Destin Daniel Cretton, director de Shang Chi y la leyenda de los diez anillos (2021), que ya contaba con pasajes dinámicos muy espectaculares, pero no podemos eludir la posibilidad de que el mérito sea más de ese «equipo en la sombra» que del realizador principal. En todo caso el resultado es admirable, sobre todo porque no son poco los momentos en el metraje que la acción es tangible y ejecutada en el mismo set de rodaje con vehículos, explosiones y especialistas en escenas de riesgo reales.Un reparto sobradamente cohesionado en el que los veteranos destilan química en cada encuadre (Tom Holland y Zendaya, cada vez más cómplices en pantalla) y los nuevos (Sadie Sink) dan muestras de sobrado talento, un guion de ritmo endiablado que no da tregua al espectador, acción frenética en sesión continua, múltipes guiños a los cómics para gozo del fandom (el desfile de cameos de villanos durante el arranque del film, el escorpión, Jean DeWolff, la mano), guiños velados a La saga de los seis brazos o la misma Brand New Day y un compromiso inquebrantable por respetar el espíritu, la esencia y la idiosincrasia del personaje de las viñetas hacen de Spider-Man: Brand New Day una cita ineludible para los amantes del cine superhéroico y puede que el primer paso para que aquellos que disfrutamos con la saga del infinito y con algunos de los proyectos adheridos a la del multiverso recuperemos la esperanza en el UCM con Avengers: Doomsday y Avengers: Secret Wars consolidando esta resurrección.