Un cráter de diez metros en un campo de patatas del este de Polonia por el impacto de un misil de crucero ruso. Un dron derribado sobre el mar Negro el viernes, y otro el sábado, y otro el domingo. Aviones de combate rusos que apagan el transpondedor y sobrevuelan espacio aéreo europeo. Enjambres de drones que obligan a cerrar aeropuertos civiles en los países bálticos. Rusia pone a prueba las defensas de la OTAN en el flanco oriental de Europa. Informes de inteligencia, expertos y analistas advierten de que el Kremlin está midiendo, incidente a incidente, cuánto está dispuesta a tolerar la Alianza Atlántica antes de responder con algo mucho más serio que una condena o un comunicado. El incidente de esta madrugada cerca de la localidad polaca de Tarnawa-Kolonia con un Kh-101, que las autoridades de Polonia aún investigan, se suma a una creciente lista que eleva la tensión con Europa en un recrudecimiento de la guerra híbrida de Moscú.Seguir leyendo