Superman. El espectro de la kryptonita

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Edición original: The Kryptonite Spectrum 1-5 (DC Comics. 2025)Edición nacional/España: Superman. El espectro de la kryptonita (Panini Comics. 2026)Guion: M. Maxwell PrinceDibujo: Martin MorazzoEntintado: Martin MorazzoColor: Chris O’HallaranTraductor:: Gonzalo QuesadaCorrector: Enrique Acebes y Sergi PuertasRealización técnica y rotulación: BairbankFormato: Cartoné. 184 páginas. 26€El All Star Superman de esta era«Siempre he sabido que estás como un $@#%& cabra».»M. Maxwell Prince y Martín Morazzo conforman un equipo habitual de autores, destacan en su serie de terror suburbial Ice Cream Man.La dulzura, la inocencia, el horror y la muerte se mezclan de forma adictiva en esta colección llena de probaturas estilísticas. Al hacerse un nombre en la industria, los autores conforman una especie de imán para las ventas, de fórmula para atraer lectores.DC los invita a Black Label para que den su propia visión de Superman.La mixtura llama la atención y despierta las expectativas de lo que Maxwell Prince y Martin Morazzo pueden hacer con el superhéroe.La DC actual tiene una cierta tendencia (lo hemos dicho varias veces) a retrotraerse a los 90, de una forma renovada DC mira a esos años y recupera algunas ideas y conceptos, como por ejemplo la Línea Vertigo. Y este cómic, de alguna forma también nos lleva a los 90. Esa década fue la eclosión de los conceptos sembrados por Moore y otros autores. Muchos de ellos mamaron DC de la Edad de Plata. La retorcieron, sí. La bastardearon, también. Pero no dejaron de hacer una renovación de esas ideas, le dedicaron un enorme homenaje.Maxwell Prince y Morazzo beben de los conceptos de la Edad de Plata a través de sus lecturas de adolescencia (Morrison, Gaiman, Moore), por tanto nos dan una nueva manera de abordar esa época a través de un doble filtro. Es como si dijeran “Como mola Animal Man, vamos a ver de dónde viene todo esto).Pero vayamos al cómic.Superman descubre nuevas formas de kryptonita a través de sus robots interespeciales. Son cuatro nuevos tipos de roca: púrpura, cobalto, moteada y arco iris. La serie tiene 5 capítulos, por lo que ya deducimos que serán un tipo de kryptonita más la apoteosis final.Maxwel Prince y Morazzo nos llevan por un viaje multidimensional en el que tenemos las ideas edadplatenses mezcladas con técnicas narrativas modernas, ejercicios de metalenguaje, juegos de palabras, homenajes literarios y una deconstrucción muy personal de los personajes de DC. Como Morrison durante toda su carrera.Cada kryptonita implica un cambio en Superman que con la intervención de Luthor (y las antiguas kriptonitas) convierte al personaje en un peligro para los demás y para él mismo.Los límites entre los capítulos son difusos y se solapan más allá del cliffhanger de turno, para mezclar las kriptonitas, sus efectos y sus consecuencias en la trama.Uno no deja de ver un artificio para las probaturas de los autores: jugar con el personaje, someterlo a los efectos imaginativos de la kriptonita, a nuevas técnicas narrativas, a buscar los límites de la esencia de los personajes y su universo.Superman All Star es una referencia evidente (citada por los propios autores) pero no se quedan allí, tambíen tenemos guiños a Faulkner, a Yeats, el Mago de Oz, a Lewis Carroll (dos kriptonitas nos llevan directamente a Alicia), a interpretaciones psicoanalíticas, al Excel y a una buena ristra de personajes y sagas de DC. Todo esto nos recuerda poderosamente a Morrison, pero no solo por All Star, llevando los ejercicios de metaliteratura mucho más allá… Aunque el parecido entre el estilo de Morazzo y Quitely es inevitable. La trama avanza perfectamente sin verse enlentecida por la cantidad de referencias, en un ejercicio perfectamente estudiado y estructurado de guion.Pululan por la páginas una parte de la liga, Batman inevitablemente, Batmito, Kal-Elfo, Mr Mxyzptlk, Solomon Grundy, Lex, el Juguetero, Sivana, Shazam, etcétera, etcétera… pero todos tienen su papel, no es el típico tebeo que parece hecho simplemente para los cameos.Los diálogos están llenos de frases memorables, impactantes y que resumen décadas de cómic como “Vivo en una cueva”, “Dentro de mi cabeza vive un mini-yo mágico”, “mis episodios de locura fueron siempre calculados”, “mis manos se convierten en… ¿espaguetis?”, “una vez me quedé atrapado entre párrafos ¡me tiré semanas quitándome vocales del pelo!”, “Soy la Da Vinci del Excel” (vale, esta última no resume ni siquiera una viñeta de otro cómic)…Hay que decir que las líneas de diálogo de Batman son magistrales, por el contraste entre el personaje y lo que dice, perfectamente coherente en el contexto. Un guion maravilloso, completo, lleno, pero lleno (sin hacerse pesado) de guiños, referencias, citas y juegos, con una trama que avanza enloquecida y adictiva… y luego está el dibujo de Martin Morazzo que además de plasmar las complejas ideas del guionista le da una estética dulce, de cuento infantil, al tebeo, sin perder ese tonito turbio y algo enfermo.Morazzo además de reflejar cada personaje de una manera muy personal (Superman inflado, Luther hiperdelgado, Batman reducido, WW Culturista, el enorme Grundy, etcétera) y muy relacionada con su esencia, tiene una capacidad prodigiosa para dar tridimensionalidad a los espacios (esas ciudades como campos de batalla de juguete), y de mezclar muchos estilos y técnicas diferentes.Además de usar una página de excel como contexto dimensional, Morazzo adopta el estilo de dibujo de un niño con lápices de colores, destruye las proporciones para desbordar la página y adopta técnicas narrativas originales, como el paso de la splah page a páginas de unas veinte viñetas, también usa párrafos de texto y decora los bocadillos de texto para dar contexto, tono y voz.La historia se desarrolla en un clímax de peligro y destrucción total (como ya es habitual, menos es de cómic intimista), en una eclosión donde todo acaba de forma previsible, o sea bién, pero que es lo que corresponde a este hiperviaje que mezcla el cartoon con el surrealismo, la literatura anglosajona, el Microsoft Office, la Edad de Plata y una caja de lápices.Se trata pues de un cómic especial, un hito dentro de la trayectoria de Superman (que a pesar de sus buenas etapas no tiene tantos comics especiales fuera de continuidad), que merece un lugar en la estantería al lado de All Star Superman. Si bien la obra de Morrison es la historia “definitiva” de Superman, esta es un complemento completo ,además de un doble homenaje, a la Edad de Plata y al propio Morrison (también a su Animal Man, al Multiverso y la Patrulla Condenada).A destacar el mimo de la edición con portadas alternativas, tapa dura, y un texto de complemento que ayuda a saber dónde estamos.Lo mejor• Los diálogos, las refrencias literarias…• La manera de plasmar todo gráficamente.• Es un juego.Lo peor• Se hace corto.