Cuesta creer que ocurriera de verdad, pero ya tiene cifra: 56 millones de dólares para el matrimonio de periodistas al que eBay convirtió en objetivo. Ina y David Steiner escribían un boletín sobre comercio electrónico, criticaban de vez en cuando a la compañía y acabaron recibiendo bichos vivos en el buzón de su casa.De los 56 millones, 46,15 salen de la propia eBay; Devin Wenig, entonces consejero delegado, pone 2 millones, Wendy Jones aporta 500.000 dólares y Steve Wymer, 50.000. El grueso lo asume así la empresa y no quienes la dirigían por aquel entonces, aunque el acuerdo no reparte culpas, solo importes.Los paquetes que llegaban a casa de los Steiner salían de la sede de eBay Todo aquello ocurrió en 2019 y saltó de las redes sociales al buzón de su casa, porque a las cuentas falsas creadas para hostigar a la pareja se sumaron cartas anónimas amenazantes y paquetes que contenían arañas y cucarachas vivas, revistas pornográficas, una máscara de cerdo ensangrentada, una corona funeraria y un manual sobre cómo superar la muerte del cónyuge.Si llevas tiempo siguiendo cómo funcionan estas campañas, el mecanismo te resultará familiar: identidades inventadas, mensajes ajustados a la víctima y sus propios datos usados en su contra (nada de esto necesita inteligencia artificial para funcionar, aunque haya expertos que conectan estas herramientas con el hostigamiento doméstico y digital). Lo de los Steiner enseña la variante corporativa del mismo procedimiento.Hay dos episodios más que no llegaron a cuajar y que figuran en documentos judiciales ya publicados: el intento de colocar un rastreador GPS en el vehículo del matrimonio, que salió mal, y un plan interno para enviar a una banda samoana al domicilio de la pareja, que se quedó en conversación entre quienes lo propusieron.No es el único caso en el que una crítica incómoda termina en campaña contra quien la firma. A un investigador que cuestionó una tecnología le llegó algo parecido cuando alguien montó una redacción falsa para presionar a sus clientes, con identidades inventadas y contactos directos a quienes le pagaban las facturas.Antes del cheque hubo siete declaraciones de culpabilidad En 2022, el Departamento de Justicia acusó penalmente a siete exempleados, que terminaron declarándose culpables. James Baugh, entonces jefe de seguridad, fue condenado a casi cinco años de prisión. Junto a él aparecen David Harville, Brian Gilbert, Stephanie Popp, Stephanie Stockwell, Philip Cooke y Veronica Zea, que trabajaba para la compañía como contratista externa.Si volvemos a la cronología, la vía penal se resolvió antes que la civil: los Steiner presentaron su demanda en 2021 y el acuerdo se ha cerrado esta semana, según recoge TechCrunch. Entre los envíos de 2019 y la cifra de ahora han pasado siete años, cinco de ellos con el procedimiento civil abierto mientras el penal ya había dictado condenas.eBay difundió su comunicado el martes, y en él la compañía atribuye lo ocurrido a sus antiguos empleados. "Lo que los Steiner sufrieron por parte de antiguos empleados de eBay en 2019 estuvo mal, fue reprobable y nunca debería haber ocurrido", señala el texto, que describe aquella conducta como no representativa de su cultura y repite las disculpas al matrimonio.Christopher Murphy, uno de los abogados de la pareja, sitúa el objetivo del caso más allá de la compensación económica. "Desde el principio, nuestros clientes querían destapar la verdad, proteger a periodistas y editores, exigir responsabilidades y disuadir futuras conductas corporativas", declaró. Queda por concretar qué organizaciones sin ánimo de lucro recibirán la parte del dinero reservada a fines no lucrativos.