El verano cambia los horarios, multiplica las horas al aire libre y ofrece más tiempo en familia. Precisamente por eso, los especialistas consideran que estos meses son una oportunidad única para implantar rutinas saludables que perduren cuando llegue septiembre. Caminar más, jugar en parques, montar en bicicleta, nadar o practicar cualquier actividad física adaptada a la edad puede convertirse en el primer paso para prevenir uno de los grandes problemas de salud infantil: la obesidad . El mensaje cobra especial relevancia a la luz de dos estudios desarrollados por el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación y la Unidad de Tratamiento Integral de la Obesidad Pediátrica (UTIO-P) del Hospital Universitario Vall d'Hebron de Barcelona, presentados en el 64º Congreso Nacional... Ver Más