Interconexión Eléctrica (ISA). Imagen: Valora AnalitikISA, a través de su filial ISA Energía Brasil S.A, completó la adquisición de la participación restante en la concesionaria Interligação Elétrica do Madeira (IE Madeira), alcanzando el 100 % de propiedad de uno de los activos de transmisión más relevantes de América Latina.La transacción realizada con AXIA Energía consistió en un intercambio de activos mediante el cual ISA Energía Brasil adquirió el 49 % de participación que no poseía en IE Madeira y, simultáneamente, enajenó para AXIA Energía su participación de 51 % en Interligação Elétrica Garanhuns (IE Garanhuns). Como parte del acuerdo, la compañía realizó un pago de US$229 millones a favor de AXIA.Olga Patricia Castaño, presidente encargada de ISA. Imagen: Redes sociales de Olga Patricia Castaño/ISAOlga Patricia Castaño, presidente (e) de ISA, destacó: “Esta operación fortalece nuestra presencia en uno de los corredores eléctricos más estratégicos de América Latina y reafirma nuestra apuesta por desarrollar infraestructura crítica para la transición energética. La incorporación de IE Madeira nos permite consolidar capacidades en tecnología HVDC, un conocimiento de alto valor para el crecimiento futuro de ISA y sus empresas en la región”.Destacado: Relevante | Filial de ISA en Brasil inicia proceso para emitir nuevas acciones preferencialesEn términos financieros, la operación permite a ISA Brasil consolidar un Ebitda anual adicional superior a US$129 millones.Mientras, a nivel operativo, IE Madeira es una infraestructura de transmisión de 2.385 kilómetros, la segunda línea de transmisión más larga de Brasil y una de las más extensas de América Latina. El proyecto opera con tecnología HVDC (High-Voltage Direct Current o corriente directa de alto voltaje), utilizada para transportar grandes bloques de energía a largas distancias con altos niveles de eficiencia, confiabilidad y menores pérdidas.La línea conecta la generación eléctrica del norte brasileño con el principal centro de consumo del país, permitiendo transportar energía renovable desde zonas con alta disponibilidad de recursos hacia regiones con mayor demanda. Por ello, se ha convertido en una infraestructura esencial para la seguridad energética de Brasil y para la integración de energías limpias a gran escala. El sistema atraviesa cinco estados —Rondônia, Mato Grosso, Goiás, Minas Gerais y São Paulo— y cuenta con un contrato vigente hasta 2039.—