El océano Pacífico atraviesa un momento crítico mientras las altas temperaturas empujadas por el fenómeno El Niño y las olas de calor marinas continúan calentando sus aguas. Detrás de este aumento de la temperatura se esconde una amenaza silenciosa pero devastadora para la vida acuática. Varios científicos advierten que los ecosistemas de agua dulce de todo el planeta están perdiendo un recurso vital a un ritmo acelerado debido al cambio climático: el oxígeno disuelto. Este proceso de asfixia oceánica amenaza con alterar de manera irreversible su estabilidad.Un reciente estudio publicado en la revista científica Limnology and Oceanography por investigadores de la Institución Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego señala que esta pérdida de oxígeno se acerca a un umbral de peligro sin retorno. La física marina explica que las aguas más cálidas retienen menos cantidad de gases disueltos que las aguas frías. Debido principalmente a la actividad humana y a la quema masiva de combustibles fósiles, se estima que los océanos a nivel global han perdido aproximadamente un 2 % de su contenido en oxígeno desde la década de 1960.Las graves consecuencias de la falta de oxígeno en la fauna marina A causa del aumento de las temperaturas de los océanos, la fauna marina se vuelve más vulnerableLas consecuencias de este fenómeno son amplias y graves para la biodiversidad. La falta severa de oxígeno produce muertes masivas de peces y la proliferación de zonas muertas en las áreas costeras. Asimismo, la investigación detalla que la reducción de este elemento limita el hábitat de las especies, reduce su tasa de crecimiento, empeora su capacidad visual, genera problemas reproductivos y aumenta su debilidad ante enfermedades. Además, especialistas como la investigadora Erica Ferrer advierten que la desoxigenación podría alterar el clima global al fomentar la producción de gases de efecto invernadero adicionales en los fondos marinos.En regiones como la costa de California, la situación actual ilustra la complejidad del problema debido a la presencia de olas de calor marinas extremas y el avance de El Niño. Los científicos explican que la dinámica del oxígeno varía estacionalmente con estos eventos, ya que las altas temperaturas reducen directamente los niveles de oxígeno, mientras que las corrientes impulsadas por el fenómeno de El Niño alteran su distribución. Por ello, la comunidad científica sostiene que cualquier evaluación sobre el impacto del calentamiento en los organismos marinos debe incluir obligatoriamente el factor del oxígeno disuelto. El agua del Mar Mediterráneo está extremadamente caliente: ¿cuáles son las consecuencias de esta temperatura tan alta?Con el objetivo de tomar medidas drásticas, los autores del estudio proponen incluir la desoxigenación dentro del marco conceptual conocido como los Límites Planetarios. Este modelo, diseñado por el Centro de Resiliencia de Estocolmo, define los nueve procesos clave que mantienen estable el planeta, entre los que se encuentran el clima, la biodiversidad, el uso del suelo y el pH de los océanos. Respetar estos límites garantiza un planeta seguro para la humanidad, pero la realidad es que siete de esos nueve procesos ya han sido traspasados, lo que sitúa a la Tierra en una zona de riesgo extremo.La propuesta de integrar el oxígeno disuelto como nuevo límite planetario busca llamar la atención de las cumbres climáticas y los gestores de políticas ambientales en todo el mundo. Expertos independientes en biogeoquímica marina coinciden en que, aunque la pérdida de oxígeno se ha estudiado durante décadas, esta iniciativa es pionera e indispensable para visibilizar el problema a nivel global. Elevar la desoxigenación al estatus de límite planetario permitirá establecer directrices de conservación más estrictas antes de que el deterioro de los océanos sea del todo irreversible.