El negacionismo del PP impide pactar la prevención de catástrofes climáticas, según Sánchez

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Pedro Sánchez confirmó este martes que no habrá pacto de Estado frente a la emergencia climática mientras el Partido Popular no abandone el negacionismo climático. Lo dijo en su comparecencia semestral en Moncloa, con ocho grandes incendios activos en España y más de 170.000 hectáreas calcinadas en lo que va de año, seis veces más que en el mismo periodo de 2025.“El negacionismo es el peor de los combustibles ante la emergencia climática”, insistió Sánchez. Negar la realidad y las alarmas de la ciencia no prepara al país. Al contrario, según el presidente, lo hace más vulnerable y más inseguro.En una intervención ante los medios, convocada para hablar del curso político —la última de la legislatura por estas fechas—, ligó esa advertencia al balance humano de los incendios. Habló de más de una decena de víctimas mortales, de familias confinadas en sus casas y de personas que han tenido que abandonar sus hogares. Con agosto y septiembre todavía por delante, y con una nueva ola de calor anunciada por la Aemet, insistió en que la pregunta pendiente es “qué más tiene que pasar” para que el conjunto de las fuerzas políticas respalde el acuerdo.“La emergencia climática mata; el negacionismo desarma a quienes tienen que protegernos porque no nos permite anticipar la envergadura del desafío que tenemos delante”, afirmó.El pacto de Estado frente a la emergencia climática no es una propuesta nueva. Sánchez recordó que lo planteó en el verano de 2025, en plena campaña de incendios. Desde entonces, explicó, la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ha coordinado un proceso que ha recogido más de 4.000 aportaciones de 1.500 personas. El resultado se presentó en septiembre de 2025 en Ponferrada, en la comarca de El Bierzo.Sánchez situó la trascendencia de ese acuerdo por encima de cualquier otro. Lo definió como “el acuerdo de país que más necesita España”. E insistió en que no es una opción, sino una obligación compartida entre fuerzas políticas, agentes sociales, comunidad científica, ONG y administraciones.¿Y por qué, entonces, es tan difícil llegar a un acuerdo con el PP? “El PP quiere un pacto contra los incendios, pero no quiere un pacto sobre una de las principales causas que provocan los incendios”, afirmó. Y la unidad en la respuesta a las emergencias ya existe. La citó como ejemplo en la coordinación entre administraciones que se está viendo estos días en Castilla y León (por el incendio de Ávila), Madrid y la Comunitat Valenciana (por el fuego de la Vall d’Uixó, en Castellón).Lo que falta, según su planteamiento, es un acuerdo sobre la prevención y sobre la reconstrucción de las zonas afectadas. Y eso, dijo, exige reconocer que la emergencia climática multiplica los riesgos de incendio, así como de otras catástrofes, como la que causó la dana en València en 2024.Sánchez situó el pacto como una demanda ciudadana al recordar una visita a El Bierzo hace un año, donde vecinos y miembros de las Brigadas de Refuerzo en Incendios Forestales (BRIF) le trasladaron la necesidad de un acuerdo que trascendiera los cuatro años de una legislatura. La gestión de los montes y la respuesta a las olas de calor, las danas y las sequías, dijo, requieren políticas sostenidas en el tiempo.Sánchez apeló también a lo que llamó “el elefante en la habitación”. Sostuvo que la ciencia exige actuar en dos frentes a la vez: la mitigación, es decir, la reducción de gases de efecto invernadero, y la adaptación a un clima que ya ha cambiado. “Tenemos que hacer las dos cosas”, dijo.El presidente reprochó a los gobiernos autonómicos del PP y Vox que, a su juicio, conviertan a algunos de sus líderes en portavoces de bulos sobre la gestión forestal. Mencionó explícitamente la ley de montes, de la que dijo que no impide lo que algunos afirman que impide. Y recordó que la limpieza y el desbroce de los montes son competencia de las comunidades autónomas. “Me causa muchísima pena ver a líderes políticos, a representantes de instituciones públicas, convertirse en portavoces de bulos”, declaró.Sánchez trazó una línea entre el pasado y el presente del PP en materia energética. Recordó que, cuando llegó al Gobierno en 2018, España tenía un impuesto al autoconsumo, conocido como el impuesto al sol, que frenaba la expansión de las energías renovables. La potencia instalada de energías limpias, según los datos que citó, ha pasado del 47% en 2018 al 72% actualmente, con un 60% del mix eléctrico procedente de fuentes limpias.“Quienes ayer frenaron, precisamente con el impuesto al sol, el despliegue de las energías renovables son los mismos que hoy acuerdan con la ultraderecha, allí donde gobiernan en los territorios, el frenazo, el parón de las energías renovables”, acusó. Citó como ejemplos Aragón, Extremadura y Castilla y León, comunidades gobernadas por el PP en coalición con Vox.Es precisamente esa política la razón por la que el Gobierno no espera que las comunidades gobernadas por PP y Vox se sumen a sus medidas, como la red de infraestructuras de refugios climáticos que presentó un día antes de la comparecencia.Para contraponer lo que el Gobierno está haciendo en materia de lucha contra el fuego, Sánchez también detalló el refuerzo presupuestario del dispositivo estatal contra incendios. Según los datos que aportó, el presupuesto destinado a la prevención ha aumentado un 30% entre 2024 y 2026, y el de extinción, un 34%. La financiación de las BRIF, dependientes del Ministerio de Transición Ecológica, ha crecido un 47%, con un nuevo convenio que reconoce su trabajo durante todo el año. Anunció, además, la compra de siete nuevos aviones anfibios que se incorporarán a partir de 2028.Pero con eso no basta, subrayó. La acción unilateral del Estado tiene límites. “Estamos haciendo mucho, pero no es suficiente”, reconoció. Hace falta la unión de todas las administraciones, desde el Gobierno central hasta los ayuntamientos y las diputaciones, porque en la prevención estas últimas tienen competencias decisivas.Sánchez se declaró dispuesto a hablar con las fuerzas políticas y a convocar una Conferencia de Presidentes sobre el pacto climático. Recordó que ha convocado más conferencias de presidentes que ningún otro jefe del Ejecutivo desde el inicio de la democracia. Citó como precedente la conferencia celebrada en La Palma, en la que se reforzó el Sistema Nacional de Protección Civil.Pero matizó esa disposición. Dijo ser “un poco precavido” porque, en los gobiernos donde el PP pacta con Vox, no observa “una voluntad clara y firme de luchar contra la emergencia climática”, sino todo lo contrario.Sobre una eventual reunión con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, Sánchez dijo que el Gobierno está siempre abierto a hablar con la oposición. Añadió el deseo de que esa oposición fuera constructiva y no destructiva, y se remitió al Congreso, donde aseguró que su grupo parlamentario y el ministro de Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, mantienen contacto con todas las formaciones. “Si tienen a bien unirse a este pacto de Estado, pues bienvenidos sean, tienen las puertas abiertas”, afirmó.Sánchez cerró su argumento con una idea que repitió en distintos momentos de la comparecencia. La emergencia climática, dijo, no tiene ideología y afecta a todos por igual, también a los vecinos de los territorios gobernados por el PP y Vox. Mientras esa premisa no sea compartida por todas las fuerzas políticas, el pacto de Estado que propuso hace un año sigue sin contar con todas las firmas que necesita para desarrollar medidas que trasciendan una legislatura o un eventual cambio de Gobierno.