Extirpan un quiste ovárico de siete kilos a una joven de 16 años

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Una adolescente italiana de 16 años ha sobrevivido a una complicada intervención quirúrgica donde le han extirpado del ovario izquierdo un quiste de 7 kilos y 33 centímetros que «ocupaba casi por completo el abdomen» de la joven, han señalado desde el Hospital Pediátrico Bambino Gesù, donde se ha realizado la operación. Las grandes dimensiones de esta anomalía comprimían los órganos abdominales , con el riesgo de comprometer progresivamente su funcionamiento, y hacían especialmente difícil recurrir a las técnicas quirúrgicas convencionales. Además, la intervención debía preservar el tejido sano del ovario y, con ello, la futura fertilidad de la paciente. Los médicos han señalado que, después de analizar la masa extraída, se identificó como un cistoadenoma seroso, un tumor benigno del ovario. Para su extirpación, los cirujanos tuvieron que realizar una pequeña incisión de apenas cinco centímetros en la parte inferior del abdomen, similar a la utilizada en una cesárea, que les sirvió para aislar el quiste y crear un área sellada que impidiera cualquier fuga de su contenido. Posteriormente, aspiraron lentamente y de forma controlada parte del líquido del interior del quiste, con lo que redujeron gradualmente su volumen . Este vaciado progresivo era imprescindible para permitir que los órganos abdominales, comprimidos durante largo tiempo, se adaptaran poco a poco al espacio recuperado y evitar cambios bruscos en la presión y la circulación sanguínea. La disminución de su tamaño permitió crear el espacio necesario para continuar la operación mediante laparoscopia, que logró que el quiste se vaciara aún más, hasta llegar al punto en el que la parte restante de la formación se pudo extraer a través de la misma incisión de cinco centímetros. La operación, que fue definida por el hospital como «compleja» y que duró dos horas, fue posible gracias al «desarrollo de técnicas quirúrgicas de vanguardia» y la colaboración de todos los profesionales, desde los cirujanos hasta los anestesistas y enfermeros. El objetivo era extraer completamente la masa sin que su contenido se derramara en la cavidad abdominal, para preservar el tejido ovárico sano, reducir al mínimo la invasividad de la operación y limitar su impacto estético , han explicado los médicos. Antes de la intervención no era posible determinar con certeza la naturaleza del quiste , por lo que fue necesario adoptar todas las precauciones previstas ante la posibilidad de una lesión tumoral, para evitar especialmente que el contenido del quiste se vertiera en la cavidad abdominal. Por ello, el equipo del Bambino Gesù recurrió a una técnica híbrida que combina cirugía abierta y mínimamente invasiva, lo que permitió que la adolescente tuviera una rápida recuperación postoperatoria y recibiera el alta en excelentes condiciones de salud apenas cuatro días después de la intervención.