Los viernes por la tarde, Xico López Aguilar tomaba el autobús de Tenosique, en la frontera mexicana con Guatemala, hasta Villahermosa. Era titular de la visitaduría regional de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Tabasco, encargada de temas migratorios. En el mismo transporte viajaban migrantes que, pese a estar regularizados, temían ser detenidos o extorsionados en retenes. López Aguilar les avisaba de que haría el mismo trayecto y de que, si les paraban, intervendría.Seguir leyendo....