Las encuestas políticas son mucho más que un divertimento para los fanáticos de la demoscopia. Reproducen la foto de un instante, pero de vez en cuando también permiten intuir un cambio de paisaje. Así cabe leer la última que EL PERIODICO publicó el lunes. Más allá de quién gana o pierde unos escaños, la encuesta deja entrever que la conversación política en Catalunya es otra. Durante más de una década, la política giró en torno a una pregunta: independencia sí o no. Ese eje acabó absorbiéndolo casi todo. Explicaba las elecciones, los pactos y las conversaciones familiares. Parecía que, una vez superado en parte aquel ciclo con la amnistía, Catalunya recuperaría una cierta normalidad política. Pero mientras los partidos seguían ocupados en resolver el conflicto del pasado, los ciudadanos expresaban otras inquietudes como la vivienda, el coste de la vida, la inseguridad, la inmigración, la calidad de los servicios públicos o la sensación de que el ascensor social se ha detenido.Seguir leyendo....