Me avergüenzo de mi bandera

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¿Hasta qué punto hay que ser sincera? ¿Te odiarán los lectores? ¿Descubrirán bajo tus ropajes respetables una condición abyecta? En EE.UU. los articulistas lo cuentan todo, aquí puede que te señalen por ello. Confieso que he perdido puntos del carnet de conducir y he tenido que dedicar dos largas tardes caniculares a la autoescuela de recuperación. Nunca fui a septiembre, así que ha sido un proceso traumático, como estar en el rinchi. Allí me encontré -el mismo lunes tras la victoria de la selección- con cinco varones. Un taxista ecuatoriano, un conductor de Uber tatuado, un gitano joven y padre de familia, un indio de Bombay y un religioso de una orden que no viene al caso. El taxista llevaba... Ver Más