Estas estrellas violentas no esperan a explotar para sembrar el universo. Un sistema extremo fabrica cada año el equivalente a tres lunas en polvo de carbono capaz de terminar dentro de nuevas galaxias y planetas
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El James Webb y ALMA revelaron que WR 112 produce cantidades enormes de granos nanométricos. Su tamaño cambia cómo se dispersan, sobreviven y alimentan la química de futuras estrellas y mundos.