Una soltera se horroriza con los modales de su cita en 'First Dates': «No son formas de comportarse»

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Parafraseando la canción que inspiró la famosa película de los años 60, Toti (61) sueña con encontrar «una chica Boom, del calibre ciento treinta y tres». Su cita de 'First Dates' no se llamaba Margarita Rodríguez Garcés, pero era la mujer con la que este empresario, artista y showman soñaba compartir mesa en el 'dating show': un auténtico cañón. Además, latina, que a su juicio son «más simpáticas y abiertas que las europeas, ellas son frías». El soltero de Lleida alardeó en la charla con Carlos Sobera de que la gente no se aburre con él cuando se sube a un escenario. Sin embargo, su talento artístico no le sirve cuando de conquistar se trata. Solo consigue «una primera cita y adiós», pese a que asegura comportarse siempre como un caballero con ellas. Con Lorena (53), una cuidadora colombiana afincada en Manresa, corrió la misma suerte. Y pudo dar gracias de que al menos la soltera no lo dejara plantado en mitad de la velada. Lorena tuvo claro nada más ver a su pretendiente que Cupido no la alcanzaría con sus flechas esa noche. Toti estaba en las antípodas de su tipo de hombre. «A las latinas, si nos quieres conquistar, tienes que venir mejor presentado. Estoy buscando una persona más elegante», apuntaba la colombiana justo después de que él le confesara su predilección por las mujeres sudamericanas. Si el aspecto de Toti ahuyentó a Lorena, los modales al presenciarlo comer terminaron de horrorizarla. «Pedir almejas en una primera cita está muy mal, porque está todo el tiempo chupando. Eso queda fatal. En una mesa no son formas de comportarse», le afeó en privado. Toti, mientras tanto, se las prometía muy felices, convencido de que la cita marchaba sobre ruedas y no estaba dispuesto a dejar escapar a Lorena. Decidido a conquistarla, recurrió a lo que mejor se le da: el espectáculo. Aunque la sorpresa especial que le preparó ejerció el efecto contrario al que él esperaba. «No me ha gustado nada», sentenció ella. El soltero confundió las palabras amables de su cita con indicios de pasión y amor en su mirada. Y queriendo presumir de ser apasionado, se sobrepasó dando detalles sobre su vida íntima. La soltera no entendía «qué necesidad tengo yo de saber si se le para el palito». Después de pasar por el jacuzzi, Toti llegó a la decisión final confiando en que habría una segunda cita. Por eso, el rechazo de Lorena lo dejó «sorprendido y disgustado». Pero, como confesó previamente la colombiana al equipo de 'First Dates', no había ninguna posibilidad de repetir. «Con él no hay ni química ni física ni nada».