Jeffrey Fajardo, presidente de Porkcolombia. Foto: Valora AnalitikLa porcicultura colombiana atraviesa un momento de transformación impulsado por el crecimiento del consumo, la incorporación de nuevas tecnologías, la llegada de profesionales de distintas disciplinas y la apertura de mercados internacionales. Así quedó en evidencia durante Porkaméricas 2026, el principal encuentro de la industria porcícola en la región, donde productores, empresarios, expertos y autoridades analizaron los principales retos y oportunidades que enfrenta la cadena productiva.En ese escenario, Jeffrey Fajardo, presidente ejecutivo de Porkcolombia, explicó en entrevista con Valora Analitik que el sector ha venido desarrollando una estrategia integral para fortalecer toda la cadena de valor, desde la producción hasta la comercialización, con el objetivo de mejorar la competitividad y consolidar el consumo de carne de cerdo tanto en Colombia como en mercados internacionales.Asimismo, señaló que el sector mantiene altas expectativas frente al inicio del Gobierno de Abelardo de la Espriella, al considerar que existen condiciones favorables para impulsar el crecimiento de la industria y fortalecer el consumo de carne de cerdo.Las expectativas que hay en el gremio frente al nuevo GobiernoDurante la conversación con Valora Analitik, Fajardo aseguró que el sector observa con expectativa varias de las propuestas planteadas por el nuevo Gobierno Nacional.En particular, destacó iniciativas relacionadas con la reducción de la informalidad, la recuperación de la seguridad, el fortalecimiento de la infraestructura logística y el impulso a la competitividad empresarial.Según explicó, estos elementos coinciden con varias de las necesidades que Porkcolombia ha venido planteando durante los últimos años y podrían contribuir a mejorar las condiciones para la producción agropecuaria.«Tenemos muchas esperanzas y expectativas de lo que significará la llegada del nuevo Gobierno. Por primera vez vemos una ruta hacia el desarrollo. Hay elementos de su planteamiento que se alinean con las necesidades del sector, especialmente la lucha contra la informalidad y la ilegalidad», señaló Fajardo. Asimismo, reiteró que la porcicultura está preparada para aportar al desarrollo económico del país mediante mayor generación de empleo formal, incremento de la producción nacional, fortalecimiento de las exportaciones y expansión de la inversión privada.Para el dirigente gremial, el futuro de la industria dependerá de mantener un equilibrio entre innovación tecnológica, sostenibilidad financiera, apertura de nuevos mercados y fortalecimiento institucional.Venezuela vuelve a ser una prioridad comercialRespecto al panorama internacional, Fajardo manifestó que el eventual restablecimiento pleno de las relaciones comerciales con Venezuela representa una de las principales expectativas del sector.Recordó que antes de la salida de Venezuela de la Comunidad Andina existía un importante intercambio comercial entre ambos países, escenario que podría recuperarse en los próximos años.«Venezuela es la prioridad número uno para el sector. Paralelamente seguimos avanzando en la admisibilidad sanitaria para mercados como China y Corea del Sur», indicó.Recomendado: Porkcolombia: avances, desafíos y el camino hacia una porcicultura más sostenible en ColombiaAunque reconoció que la apertura de ese mercado dependerá de múltiples factores políticos y sanitarios, aseguró que Venezuela ocupa el primer lugar dentro de las prioridades comerciales de la porcicultura colombiana.Paralelamente, Porkcolombia continúa trabajando junto con las autoridades sanitarias nacionales para ampliar el número de mercados habilitados para las exportaciones.Actualmente Colombia cuenta con admisibilidad para exportar carne de cerdo a Filipinas, Malasia, Costa de Marfil, Ghana, Angola, Hong Kong, Macao y Singapur.Adicionalmente, el gremio espera obtener próximamente la habilitación sanitaria para ingresar al mercado chino y continuar avanzando en el proceso de acceso a Corea del Sur.Consumo de carne de cerdo continúa creciendoEl presidente de Porkcolombia destacó que el consumo de carne de cerdo mantiene una tendencia positiva en Colombia y aseguró que el mercado podría alcanzar fácilmente los 20 kilogramos por habitante al año.Sin embargo, aclaró que el crecimiento del consumo no debe convertirse en el único indicador de éxito para la industria.En su opinión, el objetivo principal debe ser garantizar la rentabilidad de los productores, de manera que el aumento de la producción esté acompañado por estabilidad financiera y sostenibilidad económica.«Podemos alcanzar fácilmente un consumo de 20 kilogramos por persona al año. Sin embargo, lo importante no es producir más por producir, sino hacerlo con rentabilidad y estabilidad financiera para los productores», comentó.Fajardo indicó que el desarrollo del sector debe traducirse en mayores ingresos para quienes trabajan en el campo, generación de empleo formal y mejores condiciones empresariales para los porcicultores.Precisamente, señaló que estos factores están motivando el ingreso de nuevas generaciones interesadas en desarrollar proyectos productivos rurales con una visión empresarial.Colombia busca sustituir importacionesOtro de los avances destacados durante el encuentro tiene que ver con la sustitución de importaciones.Actualmente, las importaciones representan alrededor del 17 % del mercado nacional de carne de cerdo.Según explicó, durante los últimos meses la industria colombiana ha logrado recuperar participación frente al producto importado, incluso en un contexto de revaluación del peso colombiano frente al dólar.«Hoy las importaciones representan alrededor del 17 % del mercado. En los últimos meses hemos logrado recuperar participación gracias al trabajo conjunto con los productores y al fortalecimiento de relaciones comerciales de largo plazo», mencionóTambién mencionó que este resultado ha sido posible gracias al trabajo conjunto entre Porkcolombia y los productores nacionales para establecer relaciones comerciales de largo plazo con grandes superficies, cadenas de supermercados, hoteles, restaurantes y otros compradores institucionales.La rueda de negocios realizada durante Porkaméricas tuvo precisamente como propósito fortalecer estos vínculos comerciales y ampliar la presencia de la producción nacional dentro de los diferentes canales de distribución.El relevo generacional y nuevas profesiones que transforman la porciculturaUno de los temas centrales del encuentro fue el relevo generacional que experimenta actualmente la actividad porcícola.Fajardo señaló que el sector ya no depende exclusivamente de médicos veterinarios y zootecnistas, aunque reconoció que continúan siendo indispensables para garantizar la producción pecuaria basada en el conocimiento científico.“Estamos hablando del relevo generacional en la porcicultura. Ya no solamente llegan quienes heredan las empresas, sino profesionales de distintas disciplinas que aportan nuevas visiones al desarrollo del sector», mencionóEn los últimos años, explicó, la industria ha comenzado a incorporar perfiles provenientes de disciplinas como economía, finanzas, administración de empresas, contaduría pública, ingeniería mecatrónica, psicología e incluso especialistas en talento humano.Esta diversidad de conocimientos está permitiendo fortalecer aspectos relacionados con la administración empresarial, la optimización financiera, la automatización de procesos, la transformación digital y la gestión organizacional.A juicio del presidente de Porkcolombia, esta evolución contribuye a que la porcicultura deje de enfocarse únicamente en la producción primaria para convertirse en una industria con capacidades multidisciplinarias y mayor valor agregado.¿Cómo la Inteligencia artificial está complementado el trabajo humano?Durante Porkaméricas también se discutió ampliamente el impacto de la inteligencia artificial sobre la producción pecuaria.Fajardo sostuvo que la automatización continuará ganando espacio dentro de las granjas, donde cada vez será posible administrar mayores volúmenes de producción con menos personal gracias a herramientas tecnológicas y sistemas inteligentes.No obstante, enfatizó que la tecnología no reemplazará completamente el papel de las personas.«La inteligencia artificial tiene la capacidad de reemplazar algunas actividades, pero también hay muchas en las que el ser humano es irremplazable, especialmente en el cuidado de los animales», resaltó.En su concepto, actividades como el bienestar animal, el manejo sanitario, la toma de decisiones estratégicas y la supervisión de los procesos seguirán requiriendo la intervención humana.Además, recordó que el consumidor final continúa siendo una persona que exige calidad, sabor, inocuidad y bienestar en los productos que adquiere, aspectos que no pueden depender exclusivamente de algoritmos.Por ello, afirmó que el futuro de la porcicultura estará basado en una combinación entre innovación tecnológica y talento humano.Seguridad, infraestructura e institucionalidad siguen siendo retosEl dirigente gremial también aprovechó el espacio para exponer las principales necesidades del sector frente al nuevo Gobierno Nacional.Entre ellas mencionó la lucha contra la informalidad, la ilegalidad y el contrabando, así como el fortalecimiento de la seguridad en las zonas rurales.Fajardo afirmó que muchos empresarios del campo siguen enfrentando problemas relacionados con extorsiones, amenazas y dificultades para desarrollar sus actividades productivas, situación que limita las inversiones y afecta la competitividad.Igualmente, insistió en la necesidad de mejorar la infraestructura vial, especialmente las carreteras secundarias y terciarias, fundamentales para transportar alimentos y animales hacia los principales centros de consumo.En materia institucional, pidió fortalecer entidades como el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), con mayores capacidades técnicas, operativas y de vigilancia sanitaria.«Necesitamos un ICA fortalecido, con mayor capacidad técnica y operativa, así como autoridades de vigilancia comprometidas con la lucha contra la informalidad», instó.También consideró necesario robustecer las labores de inspección, vigilancia y control desarrolladas por el Invima y las secretarías de salud para combatir la informalidad dentro de la cadena productiva.¿Cuál fue el balance de Porkaméricas 2026?De acuerdo con Fajardo, el congreso se consolidó como uno de los eventos más relevantes para la porcicultura latinoamericana al congregar a más de 2.500 asistentes y alrededor de 500 visitantes internacionales.Según explicó, el encuentro fue concebido bajo una visión integral que abordó todos los componentes de la actividad porcícola. La agenda incluyó espacios sobre producción, nutrición animal, bioseguridad, innovación tecnológica, inteligencia artificial, sostenibilidad, liderazgo empresarial, transformación organizacional y estrategias comerciales.«Hemos tenido una agenda 360 de lo que implica la actividad porcícola, desde la producción de alimento balanceado hasta el desarrollo de estrategias de mercadeo dirigidas al consumidor», dijo Fajardo.Uno de los hitos del evento fue la instalación del Plan Nacional de Erradicación de PRRS (Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino), iniciativa considerada fundamental para fortalecer el estatus sanitario del país y mejorar la competitividad del sector.Para el dirigente gremial, Porkaméricas dejó de ser un evento exclusivamente técnico para convertirse en un espacio de articulación entre productores, academia, industria, compradores nacionales e internacionales y autoridades.«Tuvimos una asistencia superior a las 2.500 personas y más de 500 visitantes internacionales. Porkaméricasse está convirtiendo en la cita obligada no solo para los porcicultores colombianos, sino también en uno de los principales eventos del mundo de la porcicultura», destacó.