¿Pagarías 25 euros la hora para que un robot humanoide limpie tu casa? Esta empresa acaba de hacerlo posible

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Un robot humanoide limpia casas en San Francisco por 30 dólares la hora. Lo anunció el martes Tau Robotics, la empresa que dirige Alexander Koch, con un vídeo de 21 segundos en el que la máquina baja de una furgoneta, recoge el material y entra a trabajar. En menos de un día pasó del millón de visualizaciones.El acceso va por invitación y hay lista de espera abierta con el correo y el barrio. La compañía no esconde el mecanismo: «Cada humanoide está controlado conjuntamente por un operador humano y una IA», escribió Koch al presentarlo. Nadie vende aquí autonomía completa, y eso en este sector no es lo corriente.Lo que el robot graba en tu casa es el material de entrenamiento Today, we’re launching Tau’s humanoid cleaning service in San Francisco at $30 per hour. Access is initially invite-only as we scale operations. If you don’t have an invite yet, join the waitlist at https://t.co/RzW2TIUtbq. All footage is shown at 1× speed. Each humanoid is… pic.twitter.com/tcuReme8t3— Alexander Koch (@alexkoch_ai) July 28, 2026 La víspera del lanzamiento, Tau publicó una política de privacidad específica del servicio. Conviene leerla antes que la tarifa, porque el robot graba vídeo continuo de toda la visita desde las cámaras de la cabeza y de las muñecas, y en el plano entran habitaciones, superficies, objetos y cualquier persona que ande por casa.Ese vídeo sirve para ejecutar la limpieza y para entrenar los modelos que algún día, confían, harán el trabajo sin nadie al mando. «Esto no es opcional», escriben en sus condiciones. «Es como funciona el servicio, y es la razón por la que tiene el precio que tiene». No existe una modalidad con las cámaras apagadas.Tampoco hay una copia depurada para el entrenamiento: el vídeo de tu casa entra en el aprendizaje con las caras sin difuminar, aunque la empresa asegura que no aplica reconocimiento facial ni genera plantillas biométricas. Los micrófonos vienen desactivados y el altavoz solo funciona hacia fuera, así que el operador te habla pero no te oye.El plazo de conservación no lleva fecha de caducidad: el vídeo y la telemetría se guardan de forma indefinida hasta que el cliente pida el borrado. La licencia que aceptas es perpetua, mundial y gratuita, y sobrevive al cierre de la cuenta. Un modelo ya entrenado no se puede desentrenar, admiten ellos mismos.Un adulto tiene que estar en casa mientras el robot trabaja pic.twitter.com/lmXRzGHLia— Alexander Koch (@alexkoch_ai) July 28, 2026 La hora es la unidad mínima y se paga entera al reservar, vía Stripe, de modo que el margen de maniobra es corto: cancelar sale gratis hasta 24 horas antes, dentro de ese plazo devuelven la mitad y si no abres la puerta no devuelven nada. Tau no limpia viviendas vacías.Exigen un adulto presente durante toda la visita y no guardan llaves ni códigos (así que olvídate de dejarlo trabajando mientras estás en la oficina). Antes de que llegue el robot te toca asegurar a las mascotas, retirar lo frágil y avisar de los peligros estructurales; también hacen falta corriente e internet que funcionen.Los daños se reclaman en 48 horas con fotos, y la empresa revisa la grabación de la visita antes de contestar en siete días laborables. Si el robot rompe algo, reparan, sustituyen o reembolsan el valor de mercado, no lo que te costó nuevo. El tope es de 2.500 dólares por reclamación, y los conflictos van a arbitraje.Gatsby cobra 150 dólares por visita y dice no tener a nadie detrás pic.twitter.com/9bZ8ge6NSi— Alexander Koch (@alexkoch_ai) July 28, 2026 El precedente lo tenemos en la misma ciudad. En mayo, Gatsby pedía 150 dólares por cada visita de unas tres horas y se anunciaba como la primera limpieza doméstica totalmente autónoma de Estados Unidos, algo que nadie ha verificado de forma independiente. Tau hace lo contrario y declara al operador desde el primer minuto.La comparación más cercana es 1X y su Neo, con el mismo control repartido entre persona e IA, pero con zonas vetadas al operador remoto y caras difuminadas. Tau no ha detallado salvaguardas equivalentes. En esta carrera ya estaba UniX AI, que enseñó un humanoide capaz de preparar desayunos.Queda lo que no aparece por ningún lado: la empresa no revela quién fabrica sus robots, ni cuántos hogares han usado ya el servicio, ni de dónde sale el dinero. Apuntarse a la lista cuesta un correo y el nombre del barrio; averiguar quién construyó el robot que va a entrar por tu puerta, bastante más.