Aunque la historia de los modernos coches de batería en Renault es larga, pues en 2011 la marca francesa ya lanzó el Fluence Z.E., el Kangoo Z.E. y el diminuto Twizy, y en 2012 vio la luz el Zoe para convertirse durante unos años en el 'bestseller' de los vehículos eléctricos en Europa, el gran salto tecnológico en ese campo llegó a finales de 2021 con el estreno del Mégane E-Tech, primero de lo que podríamos denominar la segunda generación de coches eléctricos de la firma del rombo y que abrió el camino a los que hoy, junto a él, conforman la gama BEV (Battery Electric Vehicle) del constructor francés: Scénic E-Tech, Renault 5 E-Tech, Renault 4 E-Tech, Twingo E-Tech… De los Renault eléctricos actuales, el primero que se somete a un tratamiento de rejuvenecimiento es precisamente el que más tiempo lleva en el mercado, el Mégane E-Tech, que ahora introduce modificaciones en el apartado estético y en el equipamiento, pero también en la parte eléctrica, pues la batería NMC (níquel, manganeso y cobalto) de 60 kWh usada hasta hoy, que ya era la única disponible tras desaparecer de la gama la batería de 40 kWh unida al motor de 160 CV, cede su lugar a una nueva batería de 67 kWh, que, por vez primera en Renault, es de tipo LFP (litio ferrofosfato). Es decir, cambio de tecnología y mayor capacidad, lográndose esto último con unos dos centímetros extra de grosor en la nueva batería, que repercuten tal cual en la altura del coche: de los 1.505 milímetros anteriores a los 1.522 actuales. Y el resto de cotas exteriores se ajustan también ligeramente debido a los cambios en la carrocería, siendo ahora la longitud de 4.200 milímetros (antes 4.199) y la anchura de 1.782 (antes 1.768). Lógicamente, la distancia entre ejes no varía, de manera que la amplitud interior es idéntica, y sucede lo mismo con el maletero, que mantiene sus 389 litros con las cinco plazas en uso y hasta 1.245 litros si abatimos por completo el respaldo posterior. Y como resultado del cambio de batería, el peso crece, lo que afecta levemente a las prestaciones, pues si los 218 CV de potencia y 300 Nm de par máximo le servían antes al Mégane E-Tech para acelerar de 0 a 100 km/h en 7,4 segundos, ahora se anuncian 7,6 segundos. La velocidad punta, eso sí, no varía y sigue limitada a 160 km/h, aunque quizás más importante que eso sea que la nueva batería de 67 kWh determina una autonomía media de 500 kilómetros, cuando la de 60 kWh homologaba 468 kilómetros. Y en relación a la nueva batería hay más noticias buenas, como una recarga en corriente continua más rápida: si antes la potencia máxima admitida era de 130 kW, ahora es de 165 kW, lo que reduce a 24 minutos el tiempo para pasar del 15% al 80%. En cuanto a la recarga doméstica, o de corriente alterna, de serie admite 11 kW, pero opcionalmente podemos pedir un cargador embarcado de 22 kW; y ahora el coche disfruta de carga bidireccional, compatible con funciones útiles como V2L (Vehicle to Load), para utilizar el Mégane E-Tech como fuente de alimentación de hasta 3,7 kW para pequeños electrodomésticos, ordenadores o cualquier otro utensilio eléctrico. En lo que respecta a los cambios estéticos, son nuevos los paragolpes y el difusor aerodinámico posterior, varía el diseño tanto de las luces diurnas delanteras como de las ópticas traseras, se renueva por completo la parrilla frontal y aparecen nuevos detalles decorativos en los laterales. Además, hay un nuevo color de carrocería, azul satinado, entre las siete pinturas disponibles, que podremos combinar con un techo personalizado, en negro o en gris, y con nuevas llantas de 19 o 20 pulgadas. Unas cosas con otras, Renault ha buscado un aspecto más deportivo que hasta ahora para un modelo al que no dejan de lloverle rivales en el segmento de los compactos eléctricos: Cupra Born, MG4, BYD Dolphin, Volkswagen ID.3, Peugeot E-308, Opel Astra Electric, Leapmotor B05… Si nos vamos al interior de este Mégane E-Tech 2027, también hay novedades, aunque cueste más encontrarlas. Por ejemplo, la plataforma de carga del smartphone es ahora de mayor potencia y el pilar delantero izquierdo incorpora una cámara que monitoriza al conductor para vigilar su fatiga o distracción y para ajustar parámetros del vehículo seleccionados por cada usuario. No hay variaciones en las pantallas, de 12,3 pulgadas para la instrumentación y 12 para el sistema multimedia táctil central, pero mejora la oferta de conectividad dentro del ecosistema de Google, pues el catálogo de aplicaciones integradas a través de Google Play sigue creciendo, y ahora ya supera el centenar. Con una novedad importante: si hasta ahora la conectividad permitía descargar aplicaciones y acceder a servicios telemáticos, algunos usos, como el video en streaming, dependían de la conexión compartida de un smartphone, mientras que ahora los datos integrados del vehículo permiten el acceso directo a toda la oferta de 'apps' a través de la pantalla OpenR Link. Y aunque tres de los cuatro modos de conducción seleccionables no cambian (Eco, Confort y Sport), el cuarto estrena nombre y lógica de funcionamiento, pues desaparece el Perso, que podíamos personalizar a voluntad, y aparece el Smart, que transforma de manera inteligente el rendimiento del coche según el tipo de uso o las condiciones de conducción, moviéndose automáticamente entre Confort, Eco y Sport de acuerdo con las necesidades del momento. Asimismo, cuenta con levas en el volante para ajustar la retención al desacelerar y función One Pedal, que permite prescindir del pedal de freno en la mayor parte de las situaciones. Fabricado en la planta francesa de Douai como hasta ahora, el Mégane E-Tech 2027 llegará pronto a los concesionarios con una gama simplificada al máximo, pues si mecánicamente solo estará disponible con batería de 67 kWh y motor de 160 kW (218 CV), los niveles de equipamiento pasan a ser dos: Techno, con llantas de 19 pulgadas y que ya incluye de serie la bomba de calor o el preacondicionamiento de la batería, y Esprit Alpine, con llantas de 20 pulgadas, asientos delanteros eléctricos con función de masaje y el sistema de sonido Harman Kardon.