Ubisoft dice adiós para siempre a Champions Tactics: Grimoria Chronicles, un controvertido juego de estrategia con NFT, dos años después de lanzarlo de tapadillo.Ubisoft ha anunciado el cierre definitivo de los servidores de Champions Tactics: Grimoria Chronicles, su videojuego táctico basado en la controvertida tecnología NFT. Según la compañía francesa, el título finalizará sus operaciones de manera permanente el próximo 30 de octubre. Este proyecto, que se lanzó en octubre de 2024, supuso uno de los últimos grandes intentos (aunque no el único) de la editora por integrar el formato Web3 en su catálogo, nadando a contracorriente frente al evidente escepticismo de la industria y el rechazo generalizado de la comunidad de jugadores.Adiós al juego NFT de UbisoftEl cese del servicio se produce apenas unos meses después de que el juego sufriera una profunda y drástica reestructuración técnica. El pasado mes de mayo, el título suprimió por completo todas sus funciones operativas en blockchain. Según sus desarrolladores, esta retirada técnica estuvo motivada por alteraciones insalvables en la infraestructura que sostenía el proyecto. Como consecuencia, se eliminó la posibilidad de acuñar y comerciar con los personajes NFT (algunos de los cuales llegaron a especularse por decenas de miles de dólares en su lanzamiento), transformándolos de la noche a la mañana en activos virtuales convencionales.La retirada del modelo de negocio original no logró revitalizar una base de usuarios que ya resultaba marginal. A modo de compensación por el tiempo y el dinero invertido, Ubisoft ha confirmado que aquellos jugadores que lograron alcanzar el rango competitivo más alto durante las tres últimas temporadas recibirán diversos beneficios: según la editora, estas bonificaciones se transferirán a Might & Magic Fates, un reciente título de cartas digitales de la misma empresa que todavía mantiene activo un mercado externo para el intercambio de este tipo de activos.Durante su efímero ciclo de vida, Champions Tactics apenas logró generar un impacto mediático real más allá de la controversia por su modelo económico. De hecho, su momento de mayor notoriedad pública derivó de un grave fallo en el sistema de emparejamiento durante su primer fin de semana, el cual condenó a los usuarios de las partidas clasificatorias a enfrentarse repetidamente contra un mismo rival invencible. A las puertas de su clausura definitiva, los escasos miembros que aún participan en los canales oficiales de Discord dedican su tiempo a debatir si la naturaleza del proyecto fue siempre una estafa, según leemos en PC Gamer.