Los días 14 y 15 de agosto, la casa de subastas Gooding Christie's pasará bajo el mazo, en el evento de Pebble Beach como parte de las celebraciones de la Monterey Car Week en el norte de California, una colección de vehículos de alta gama considerados como auténticas joyas automovilísticas entre los que destaca un diseño que firma Maserati, un 200SI de 1957. El precio estimado de venta de este ejemplar está entre los 2,25 y 2,75 millones de dólares ( entre 1,9 y 2,4 millones de euros al cambio actual) . Desarrollados durante una de las épocas más evocadoras del automovilismo, los modelos 150S, 200S y 250S son el reflejo de la evolución del programa de competición de Maserati entre mediados y finales de la década de 1950. Estos combinan a la perfección una avanzada ingeniería con una estética típicamente italiana. El 200S ofrecía aproximadamente 190 CV y unas prestaciones que podían rivalizar con los mejores automóviles de su categoría, incluido su competidor más directo, el Ferrari 500 Testa Rossa . En. 1957 se presentó la variante 200SI (Sport Internazionale), un modelo que, en aras de cumplir el reglamento del anexo C de la FIA, incorporaba elementos prácticos como puertas, un parabrisas de ancho completo, limpiaparabrisas y equipamiento para condiciones meteorológicas adversas. Este presentaba una carrocería Fantuzzi y su producción se limitó a tan solo 28 ejemplares, lo que incrementó su valor considerablemente, así como el interés entre pilotos privados. El diseño que sale a subasta, el chasis 2425, es una de esas 28 unidades terminada en 1957. Según los registros, este fue gestionado en Nueva York, a través de Maserati Corporation of America, y vendido a Carroll Shelby Sports Cars Inc., con sede en Dallas (Texas). Este concesionario, fundado por Carroll Shelby y Dick Hall, tuvo un papel destacado en las carreras de automóviles deportivos estadounidenses a finales de la década de 1950. Y fue, además, la plataforma de lanzamiento de la carrera deportiva de Jim Hall, hermano pequeño de Dick. El vehículo a subastar fue uno de los que usó este joven en las competiciones de la SCCA. En 1958, este pasó a manos del teniente coronel Robert Kuhn y de ahí fue cambiando de dueño en varias ocasiones hasta 2007, cuando fue adquirido por su actual propietario, quien llevó a cabo diferentes trabajos de restauración. Si bien viene con un motor de réplica de 2.5 litros preparado para competición, este se entrega con el motor original Maserati y una colección de repuestos mecánicos acumulados a lo largo de los años.