La ciudad observa cómo quienes llegaron vuelven a marchar . Lo hacen arrastrando los pies, con despedidas no exentas de palabras y manos en alto con ímpetu de adiós. Sus pasos cruzan la frontera que hace horas franqueaban creyéndose, aunque fuera unos instantes, dueños de un futuro mejor, de un lugar que pensaron sería cuna de una nueva realidad. Aunque el Ministerio de Interior ha cifrado en más de 48.000 retornos de las 50.000 llegadas , la sensación por las calles es de que hay muchos más. Mostafá da gracias de que la frontera esté abierta, pues solo así puede volver a la casa que este viernes por la mañana dejó para enfrentarse a la travesía a nado que le... Ver Más