Isabel Pantoja cumple 70 años: triunfos, fracasos, polémicas y escándalos de una vida situada en el ojo del huracán

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Nadie podrá decir que Isabel Pantoja no ha vivido. Otra cosa es cómo lo haya hecho. La tonadillera cumple este domingo, 2 de agosto, la redonda cifra de 70 años, siete décadas de existencia en la que ha habido de todo y probablemente también tiempo mejores. Y peores. Fue viuda de Paquirri, salió con el también difunto Julián Muñoz, estuvo en la cárcel, cosechó grandes éxitos en los escenarios, se peleó con muchos, se acaba de reconciliar con su hijo Kiko Rivera , le cuida de su ictus, no se habla con su hija... Varias vidas en una. Son 70 años de éxito, tragedia y no pocos hechos controvertidos que la han convertido en una figura altamente mediática y perseguida por los medios de crónica social, por más que desde hace décadas solo se comunique con un círculo privado que con el tiempo se ha ido reduciendo más y más. Aunque siempre con su fiel hermano Agustín a su lado. Lo indiscutible es que es la última gran reina de la copla, cantante que ha paseado su trayectoria en su última -y también controvertida- gira de 70º aniversario por el mundo. Todavía con tratamiento de diva. Y también está la sensación de que por muchas biografías y documentales de ella que se hagan, solo se están rascando una pequeña porción de su indescifrable y volcánica personalidad. María Isabel Pantoja Martín nació el 2 de agosto de 1956 en el seno de una familia flamenca del no menos flamenco barrio sevillano de Triana. Hija de Juan Pantoja, letrista del grupo Los Chiquetetes, y de Ana Martín, bailaora en las compañías de Pepe Pinto y Juanita Reina, su hogar siempre respiró arte. Empezó a cantar a los 6 años en un grupo flamenco de su primo y pasados los años se trasladó a Madrid con otra figura vital en su existencia que ha quedado para los anales como «la madre de la Pantoja», como siempre se conoció a Doña Ana. Comenzó a cantar en el tablao El Corral de la Morería, donde cobraba 500 pesetas diarias bailando, y el sueldo se triplicó cuando comenzó a cantar allí mismo. Todos tenían claro que iba a ser una estrella, como así ocurrió. El 30 de abril de 1983, ya con su carrera disparada, dio el salto a gran celebridad con su matrimonio con Francisco Rivera 'Paquirri'. La estrella de la canción española se casaba con el torero más importante del momento. Pero apenas un año y medio después todo cambió: el 26 de septiembre de 1984, el toro Avispado mataría de una cornada al diestro e Isabel Pantoja se convertiría en «la viuda de España» mientras Cantora se iría convirtiendo con el paso de los años en un testigo pasivo del auge y decadencia de una vida. Durante las décadas de los 80 y 90, Isabel Pantoja viviría su etapa de auge artística y sería no solo admirada, sino también idolatrada casi hasta el paroxismo, en todo el mundo. Así hasta llegar a aquel mayo de 2003, cuando la vida de Isabel Pantoja pasó de las nubes al huracán. Fue cuando se confirmó su relación sentimental con Julián Muñoz, alcalde de Marbella. Del tosco glamour marbellí al escándalo. La mayor trama de corrupción urbanística e institucional del momento también salpicaría a Isabel Pantoja, detenida en la madrugada del 2 de mayo de 2007 por presunta comisión de un delito de blanqueo de capitales dentro del conocido Caso Malaya. Resultados: dos años de prisión por un delito de blanqueo de capitales. El 21 de noviembre de aquel año entraba en la cárcel sevillana de Alcalá de Guadaíra. Nada sería igual a partir de ahí. Después, en 2021, llegaría la muerte de su madre mientras la prensa del corazón se llenaba de peleas familiares, pérdidas de amigos y tensiones varias paseadas por los platós de televisión y regadas con exclusivas. El tema estelar eran las disputas con Kiko Rivera y varios familiares. También su hija Isa Pantoja, con quien sigue sin dirigirse la palabra. Lo que hay ahora es novedoso. Isabel Pantoja está, muchos años después, cerca de su hijo, que intenta reponerse de un ictus, el segundo de su vida tras el sufrido en 2022. Sin una residencia fija y acuciada por las deudas, celebra su cumpleaños coincidiendo con la reconciliación con su hijo después de largos años sin hablarse. Hicieron las paces a comienzo de año cuando nadie apostaba por ello. Y parece que siguen bien. Así lo asegura cada poco el DJ, que vuelve a hablar de su madre como una de las personas más importantes de su vida en su 70º cumpleaños.