El proyecto de mezquita en el Polígono Sur en un solar de la barriada de la Oliva sigue dando que hablar en uno de los dos frentes que ha abierto la iniciativa que promueve la Fundación Mezquita de Sevilla. De un lado está el ámbito político y jurídico, en el que Vox ha anunciado que llevará los tribunales la concesión de la licencia de obras para esta actuación. De otro lado, el debate vecinal entre los partidarios y detractores de que se levante un centro cultural musulmán en uno de los barrios más pobres de España. Y en este contexto, la parcela, ubicada en la confluencia de la calle Poeta Manuel Benítez Carrasco y la Ronda Nuestra Señora de la Oliva, frente al Parque Celestino Mutis, está siendo escenario de una batalla dialéctica y simbólica entre los que apoyan y rechazan la mezquita. Se presuponen que son vecinos del entorno, aunque nadie deja constancia de la autoría. Hace unos días dicho solar aparecía con varias patas de cerdos colgadas de las vallas, así como orejas de estos animales, que son considerados por cual los musulmanes impuro. Se trata de una acción habitual en las proximidades o construcciones de lugares de culto islámicos en todo el mundo. Es más, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) considera cualquier acto que implique carne o sangre de cerdo en los alrededores de mezquita o lugares de reunión de musulmanes como 'delito de odio'. Pues bien, la respuesta a aquellos restos ha llegado esta pasada madrugada, cuando las vallas que rodean el solar se han visto colonizadas por cartulinas de colores amarillo y verde en los que se podían leer, entre otros mensajes: «Menos colgar patas, garrapata»; «Convivir no hace barrio»; «Yo soy del Polígono Sur y no pienso como tú, racista»; «Si te molesta, tú tienes el problema»; « La mezquita no es el problema del barrio »; o «Fuera fascistas de nuestro barrio» y «El Polígono Sur acoge a las personas». La cartulina más grande rezaba « La fe no es una amenaza »; mientras en otras tres se dejaban a las claras los verdaderos problemas del Polígono Sur: los cortes de luz, la falta de autobuses y las plantaciones, con un dibujo de la hoja de marihuana. Según ha podido comprobar este periódico, esos mismos carteles, en la mañana de este domingo, ya estaban arrancados y rotos, esparcidos por el suelo colindante a la parcela, así que poco han durado estas muestras de apoyo al proyecto de la Fundación Mezquita de Sevilla, que ya ha obtenido el permiso de obras por parte de la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento tras superar todos los trámites administrativos. A pesar de las amenazas desde las filas de Vox al gobierno municipal de romper el acuerdo con el PP para permitir la gobernabilidad en el Ayuntamiento, con el respaldo a los presupuestos de José Luis Sanz, si seguía adelante con este proyecto, el alcalde se ha mantenido firme y ha asegurado en reiteradas ocasiones que no va a prevaricar y que la ideología no está por encima de la legalidad. Los de Santiago Abascal en la Plaza Nueva ya han anunciado que acudirán a la vía contencioso-administrativa para paralizar la mezquita del Polígono Sur.