Casio estrena la serie GDG-B100: el clásico reloj resistente al barro se actualiza con pantalla MIP y funciones fitness

Wait 5 sec.

Casio ha decidido meter mano a uno de sus G-Shock más particulares. La firma japonesa acaba de presentar en Japón la nueva serie GDG-B100, con la que el Mudman estrena por primera vez una pantalla MIP y funciones para registrar entrenamientos. Y sí, sigue siendo ese reloj enorme preparado para acabar lleno de barro sin que pase absolutamente nada.Según recoge NotebookCheck, los nuevos GDG-B100 llegarán durante este mes de octubre por 38.500 yenes, impuestos incluidos, con tres acabados en negro, verde y color arena. Hay cambios importantes con respecto a la fórmula que Casio venía utilizando hasta ahora, aunque seguramente el que más discusión genere sea la desaparición de la carga Tough Solar y el regreso a una pila reemplazable.El Mudman empieza a parecerse un poco más a un reloj deportivo ❮ ❯ Si el nombre no te dice demasiado, los Mudman son una familia de G-Shock pensada específicamente para soportar barro, polvo, golpes y un uso bastante poco cuidadoso, siguiendo la misma filosofía que otros relojes preparados para condiciones extremas. Es decir, no estamos hablando de un smartwatch convencional con una carcasa más gruesa, aunque ahora tenga algunas funciones propias de uno.La primera está justo delante de tus ojos. Casio abandona aquí el LCD tradicional para utilizar una pantalla MIP que debería verse mucho mejor a plena luz, ya que esta tecnología mantiene la información de cada píxel sin tener que refrescar continuamente toda la imagen. Si utilizas el reloj en exteriores, los reflejos deberían dar bastante menos guerra y tampoco tendrás que recurrir constantemente a la iluminación.Esa iluminación también cambia y, curiosamente, Casio ha elegido el rojo en lugar del blanco habitual. No es sólo una cuestión estética: según explica la propia compañía, «la luz roja permite que tus ojos sigan adaptados a la oscuridad después de consultar la hora». La idea es que puedas mirar el Mudman de noche sin perder la adaptación de la vista inmediatamente después.Y ya que la pantalla puede mostrar mucha más información, había que darle algo que mostrar. El GDG-B100 incorpora un acelerómetro y varias funciones pensadas para registrar entrenamientos, con las que puede medir distancia, velocidad, ritmo y vueltas durante una carrera. También hay pausa automática y memoria para 100 sesiones, con hasta 140 vueltas registradas en cada una.El precio de modernizarlo está en la batería Vista de los componentes del relojTambién hay Bluetooth, aunque conviene poner aquí un límite bastante claro a lo que puede hacer el reloj por sí solo. El GDG-B100 no incorpora GPS, sino que utiliza el del móvil para corregir las mediciones de distancia a través de la aplicación Casio Watches. Desde ella también se sincroniza el registro de actividad y se puede gestionar la hora de unas 300 ciudades.El resto sí funciona directamente desde la muñeca. Hay cronómetro con capacidad para medir hasta 100 horas, temporizador de intervalos configurable en cinco pasos, cuatro alarmas y avisos por vibración, además de notificaciones cuando está conectado al teléfono. Con todo ello, el GDG-B100 gana bastantes funciones sin convertirse en un smartwatch, que sigue sin ser lo que Casio pretende hacer con esta familia.Tampoco parece que la llegada de estas funciones haya obligado a suavizar demasiado el reloj. Sus 63,6 × 49,6 × 16,2 milímetros dejan bastante claro que sigue siendo un G-Shock grande, aunque sus 66 gramos no son especialmente exagerados. La caja utiliza resina reforzada con fibra de carbono y mantiene la protección contra barro, polvo y agua hasta 200 metros, además de la estructura Carbon Core Guard.Lo curioso es que toda esta modernización viene acompañada de una renuncia. Casio ha montado una pantalla de menor consumo y ha añadido Bluetooth y seguimiento deportivo, pero ha eliminado Tough Solar, de manera que la autonomía queda en unos dos años con una pila reemplazable. Cuando se agote habrá que cambiarla, algo que hasta ahora la carga mediante luz permitía evitar.