Fue el desahucio de Maricarmen el que activó las movilizaciones en la calle y empujó al Gobierno a buscar soluciones al imperioso problema de la vivienda, pero el malestar llevaba años acumulándose. Las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) son concluyentes. Desde diciembre de 2023 la vivienda ocupa la primera posición entre los desvelos de los españoles, una tendencia que se ha mantenido invariable hasta esta misma semana, cuando el Congreso rechazó los dos decretos de vivienda presentados por el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Veintidós meses consecutivos sin apenas soluciones palpables y una herida social generada por los precios inasequibles y la escasez de oferta que ha alterado la conversación política, centrada hasta hace cuatro días en Ceuta y la inmigración. Tras el portazo de la derecha a los dos decretos, Sánchez sopesa ahora convocar elecciones cuanto antes. Seguir leyendo....