En el CIDECI-Unitierra, ante el subcomandante Moisés, el Capitán Marcos y un centenar de zapatistas, familias de Chiapas, Sonora y la Ciudad de México describieron cómo cargan solas la búsqueda que fiscalías y comisiones no hacen. Las familias, el Frayba y los zapatistas ligaron la desaparición con el crimen organizado, con la explotación y con 58 años de impunidad desde Tlatelolco.