Óscar García-Serrano, CEO de Mapfre Colombia.Foto: Mapfre A pesar de consolidarse como la aseguradora líder en Latinoamérica con una cuota del 5,1 % y más de 11.000 millones de euros en primas, Mapfre ocupa actualmente cerca de la quinta posición en el mercado general colombiano. Este indicador responde a que la multinacional no opera en ramos masivos como SOAT, ARL o salud, los cuales representan aproximadamente la mitad de la torta aseguradora del país. Sin embargo, para superar esta limitación estructural en el mercado accesible, la compañía ha puesto en marcha un plan enfocado en ganar participación en el territorio nacional, reimpulsar el segmento de automóviles y expandir su red en las regiones para proyectar la recuperación de su liderazgo a partir de 2027.Así lo manifestó Óscar García-Serrano, CEO de Mapfre Colombia, en una entrevista concedida a Valora Analitik durante la Convención de Seguros de Fasecolda, en la que además analizó el panorama del sector, la penetración del seguro en las regiones y la respuesta operativa de la entidad frente a eventos de gran magnitud en el país.Mapfre se posicionó como la aseguradora líder en Latinoamérica por volumen de negocio, ¿cómo le fue en Colombia?Mapfre es líder en Latinoamérica con una cuota de mercado del 5,1 % y con más de 11.000 millones de euros en primas. Esto se ha consolidado, sobre todo, porque hemos recuperado una posición importante en Brasil. Adicionalmente, para Mapfre, la posición de Colombia es estratégica; queremos ser líderes en el mercado y estamos estructurando un plan para que, a partir de 2027, podamos recuperar nuestro liderazgo.¿En qué posición se ubican en el país actualmente?No estamos de líderes absolutos en el total, pero sí estamos de líderes en grandes riesgos, riesgos industriales y en pymes. En el mercado general ocupamos aproximadamente la quinta posición, dependiendo del baremo que se utilice. Esto se debe a los ramos en los que no tenemos presencia (ARL, SOAT o salud) porque no tenemos la capacidad de gestionar ese riesgo o porque no podemos controlar la tarifa, y nosotros queremos mantener un control del riesgo individualizado para cada circunstancia. Como ese 50 % del mercado no es accesible para nosotros, perdemos una parte de la cuota total.¿Cuál sería entonces la estrategia para tener más participación en Colombia?Tenemos dos grandes estrategias: recuperar nuestra posición en el ramo de automóviles y expandirnos territorialmente por todas las regiones para penetrar más en Colombia. Entendemos que con la nueva estructura de gobierno las regiones van a tener mucha importancia, y nosotros queremos participar activamente de esa mayor penetración en todos los territorios.En automóviles ya tuvieron una participación predominante, ¿la fueron perdiendo? y ¿qué tanto tiene que ver esa apuesta con el repunte de la movilidad eléctrica?Sí, teníamos una posición mejor y la fuimos perdiendo por la salida de alguna cuenta grande. Para el próximo año tenemos un plan para volver a ponernos en una posición relevante o de referencia. Además, tenemos productos para todos los segmentos, eléctrico, híbrido y mecánico, y nuestro objetivo es crecer mucho en automóviles; vamos a apostarle con todo.Respecto a su participación en las regiones, ¿cómo ven la adopción de los seguros en Colombia y la diferencia entre las ciudades grandes y las intermedias?La penetración del seguro en Colombia es baja, pero es mucho más baja fuera de la capital. Nuestra estrategia es crecer en todas las regiones y penetrar más. Nosotros contamos con una red de oficinas propia, por lo que buscamos estar más cerca del asegurado, acompañarle, ayudarle y con eso ganar mayor cuota en todos esos territorios, no solo en Bogotá.¿Esa baja penetración responde a una escasa educación financiera o a capacidad adquisitiva?Las dos cosas cuentan. Hay un tema grande de educación financiera y aseguradora; los eventos recientes o fenómenos como El Niño generan en la población cierta conciencia ante el riesgo que ayuda a mejorar la cultura del seguro. Por otra parte, para comprar un seguro hay que tener un exceso de renta para proteger el patrimonio: lo primero es cubrir las necesidades vitales de las personas y luego empezar a proteger los bienes o la vida. Entendemos que hay que trabajar paralelamente en ambas líneas.¿Qué tan rápido proyectan alcanzar esa posición de liderazgo con esta estrategia?Esos son planes de trabajo a mediano plazo, no es una cosa automática. En la medida en que el país mejore, si se realizan nuevas inversiones como estimamos que va a ocurrir y si llega más capital extranjero, se generará un ciclo económico expansivo. Mapfre y el mercado asegurador acompañaremos ese ciclo con una mayor penetración del seguro.Atención del terremoto en ColombiaEl balance de Mapfre revela que tras el terremoto del 10 de agosto la firma ha recibido aproximadamente reclamaciones producto de 4.000 siniestros. El CEO para Colombia señaló que el costo de los siniestros se estima entre US$1.700 millones y US$2.000 millones, mientras que la pérdida económica total para las regiones alcanzará unos US$13.000 millones.¿Cómo han manejado la atención a los afectados desde el punto de vista operacional y de solvencia financiera?No hemos tenido ningún problema de discontinuidad de servicio en ninguna de las regiones afectadas; desde un minuto después del sismo ya estábamos atendiendo y ninguna de nuestras oficinas sufrió daños sustanciales ni tuvo que cerrar. Desde la perspectiva de la administración de riesgo y solvencia financiera, el resultado también es muy positivo porque nuestra estructura de reaseguro es muy prudente: casi la totalidad de esos US$180 millones que estimamos en reservas está reasegurada a través de Mapfre Re.Sobre las reclamaciones y la flexibilidad al momento de responder a los afectados, ¿qué han identificado?En principio no tenemos recursos de expedientes ni objeciones; todo lo que llega y tiene cobertura se atiende sin problemas. Somos más flexibles en términos de agilidad y en el anticipo de siniestros para que las personas puedan empezar a reconstruir sus viviendas o sus bienes. Está en nuestro ADN demostrar que somos diferentes, siendo los primeros en pagar, los primeros en atender y estando cerca del cliente para fidelizarlo en momentos difíciles.¿La materialización de riesgos de gran magnitud como el terremoto golpean las finanzas de la firma?En Colombia ya hemos atendido siniestros gigantescos como el de Hidroituango, que fue un pago masivo determinante para la economía del país. Si esa póliza no se hubiera atendido, habría sido un drama para toda la economía por tratarse de un riesgo sistémico. Mapfre asumió sus compromisos sin que se descuadrara nada porque nuestras estructuras de reaseguro están diseñadas para responder en estas circunstancias. Este es el negocio y la protección: uno paga año a año cuando no hay siniestros grandes para estar cubierto el día que ocurren.—