La calidad de las fotografías que se pueden obtener con un teléfono se ha elevado de manera notable desde las primeras generaciones de smartphones hasta los modelos que ven la luz actualmente como el OPPO Find X10 Pro Max o los renovados iPhone con la familia 18 Pro y Pro Max. De hecho, las prestaciones de las lentes y el tamaño del sensor se han convertido en dos de los datos que más atención reciben de cualquier comprador a la hora de estudiar su siguiente dispositivo.Hay quienes han prescindido de las cámaras convencionales precisamente por la calidad de la fotografía móvil, aunque no todo el mundo logra sacar el máximo partido a las prestaciones de su terminal. La razón principal suele ser la falta de estabilidad, un problema muy común que, en realidad, tiene una solución tan sencilla como accesible en cualquier entorno.La tendencia general lleva a disparar las instantáneas con el móvil en una postura que, para nada, obedece a un método que favorezca el resultado: con los brazos suspendidos en el aire a la altura del pecho o de la cara. Aunque las cámaras de los smartphones cuentan con estabilización digital y óptica avanzada, y por mucho que uno confíe en su buen pulso, esa disposición corporal ofrecerá un resultado cuestionable. ¿La solución? Tan sencilla como apoyar los codos para que estos hagan de trípode.Las limitaciones del pulso y el efecto 'trípode' sobre el torso Los trípodes ofrecen un gran resultado pero no siempre se lleva uno encimaEn este punto hay que asumir las limitaciones propias del cuerpo humano. La cadencia de la respiración, los latidos del corazón o el propio pulso y equilibrio comprometen que la fotografía salga con el mejor rendimiento que podría dar la cámara de nuestro teléfono. Ni siquiera acercar los codos a los costados sirve como sucedáneo de la estabilidad que ofrece apoyar los codos de manera firme en una barandilla, en un banco o sobre las rodillas. Con esa disposición, el sensor gana estabilidad y la imagen nitidez y resolución.La clave radica en transferir la carga del peso al eje central del cuerpo. De ese modo, todas esas oscilaciones que hemos mencionado previamente se minimizan, con lo que el encuadre se vuelve más firme y la composición de la imagen mostrará una precisión milimétrica sin que la vista previa «baile» en la pantalla.Un recurso imprescindible para la fotografía nocturna y el uso del zoomEmplear los codos como trípode tendrá especial sentido en esas circunstancias en que, de por sí, puede resultar complicado obtener un resultado óptimo. Por ejemplo, en escenarios con poca iluminación como la fotografía nocturna; en esos casos el móvil necesita dejar el obturador abierto durante más tiempo para capturar suficiente luz.Ocurre que, cualquier mínima vibración hará que el resultado sea una imagen movida o borrosa, como las que pueden darse cuando el cristal protector de las lentes no está en las condiciones adecuadas en materia de higiene. En el caso de las imágenes nocturnas o en espacios con escasa iluminación, apoyar los codos ofrece la estabilidad necesaria para que las capturas sean limpias, nítidas y con un nivel de detalle próximo al deseado.Otro de esos momentos en que conviene establecer los codos como trípode natural para realizar una fotografía es en un entorno en el que se va a hacer uso del zoom, ya sea óptico o digital. Si el visor ofrece una imagen en la que se perciben leves oscilaciones al enfocar a pulso, en el momento en que se usa el aumento ese mínimo movimiento corporal se traduce en varios centímetros en el objetivo. Fijar los codos hará que ese vaivén desaparezca y que ese objeto o escena lejana terminen de manera fiel en la galería de imágenes.Con estos consejos no será necesario invertir en un trípode portátil ni en un estabilizador mecánico para mejorar la calidad de las fotografías realizadas con el teléfono. Basta con aplicar un truco sencillo y accesible en el que no siempre reparamos cuando queremos hacer eterno un momento o imagen ante nosotros. Apoyar los codos en cualquier superficie garantiza una estabilidad que jugará en favor de la calidad de nuestras fotografías hechas con el móvil.