Pablo ha pasado de trabajar como artista de circo, entrenador y preparador físico a conseguir una plaza como funcionario en apenas un año. En ese tiempo dejó su empleo, abandonó el piso en el que llevaba cinco años viviendo, gastó sus ahorros y convirtió una oposición en su única prioridad. Una apuesta que comenzó casi por necesidad y que terminó cambiándole por completo la vida.Seguir leyendo....