Segura que alguna vez caminando por la calle te has parado frente a un edificio con un gran portón gris en el que, de pronto, un coche entra como en una plataforma cuadrada, y cerrada, y desaparece. Eso es un elevador para coches, y, aunque nos sigamos sorprendiendo, en España, entre elevadores de coches de varias plantas y ascensores montacoches, ya hay entre 8.000 y 10.000 unidades. Incluso seguro que algún parking, o bien te has cruzado y quedado mirando, ó has llegado a utilizar por la curiosidad, de este estilo que los van como «amontonando» por plantas y tu coche se va y aparece como de la nada. José Carlos Frechilla Fernández , director de FEEDA (Federación Empresarial Española de Ascensores), nos cuenta que, en atención a la legislación y normativa que les aplica, «podemos distinguir entre ascensores montacoches y plataformas montacoches. Los primeros son ascensores propiamente dicho, con cabina completa y botoneras en el interior, puertas en cada planta y en cabina, en la que el coche entra en la cabina con el conductor y los ocupantes en su interior. El segundo tipo, son plataformas de cabinas no completas, con puertas solo en cada planta, sin botonera interior, que se comanda desde la botonera exterior con la que se envía al coche a la planta que se desea y en la que el coche viaja sin ningún ocupante ni conductor dentro. En cuanto a las tipologías técnicas, casi todos son de tipo hidráulico, por optimización del espacio y la capacidad de carga, aunque también los hay con sistemas de motor eléctrico». «En lo referente al tamaño útil de la cabina, es deseable que tenga al menos 2,4 metros de ancho y al menos 5,5 metros de largo, siendo óptima una cabina de 2,8 x 6,5. Tengamos en cuenta que debe ser posible abrir las puertas para que salgan ocupantes y conductor. Cuando se opta por instalar un montacoches en un edificio es casi siempre porque no hay espacio suficiente para generar rampas y viales de circulación en los garajes y, consecuentemente, no se pueden hacer más grandes dada la limitación de espacio disponible, no por limitaciones técnicas», continúa. Y, en lo referente a la capacidad de carga, suelen rondar los 3.500 kg o más. ¿Qué capacidades de carga son habituales? «Para ascensores montacoches, ( por normativa), la capacidad de carga va directamente relacionada con el tamaño de la cabina. Lo habitual es que la capacidad sea de 3.000 kg en adelante. Y para plataformas montacoches, se pueden hacer para cargas mayores y menores sin importar (normativamente) el tamaño de la cabina. Pero lo habitual son plataformas, igualmente para 3.000 kg», explica a este diario. Eso sí, cabe saber que «no existen diferencias normativas ni legales para este tipo de vehículos o para cualquier otro, sean térmicos, eléctricos, furgonetas, turismos, motos o camiones», ya que el parque automovilístico es muy extenso ya y hay muchas dudas. Pero, ¿en qué tipo de edificios se están instalando? «El destino de este tipo de ascensores suelen ser edificios residenciales colectivos que ocupan solares muy pequeños y en los que no es posible construir unas rampas de acceso y/o unos viales interiores que cumplan con el Código Técnico de la Edificación, o lo hagan muy en el límite de la correcta usabilidad y seguridad. Por otra parte, las plataformas montacoches suelen estar más destinadas en edificios industriales donde se precisan cargas, descargas o almacenamientos de los propios coches u otro tipo de bienes o productos en distintas plantas de la edificación», añade. Asimismo, nos desgrana algunos de los ejemplo más curiosos en España. Uno es «la plataforma monta – tráileres que está en el Teatro Real de Madrid, cuya entrada es por la Plaza de la Ópera, por donde el camión trailer entra a nivel de calle dentro del edificio, se sitúa encima de la plataforma y esta baja el camión hasta 20 metros por debajo del nivel de la calle hasta los talleres del teatro». «Otros ejemplos son los garajes robotizados. Por ejemplo, Gran Vía 48 es probablemente el más espectacular: 320 coches, 8 niveles subterráneos y 5 cabinas de entrega. El usuario deja el coche en una cabina y el sistema lo baja, desplaza y almacena automáticamente en una estructura tipo estantería. Existen otros garajes robotizados similares en Madrid, Valladolid o Vigo», subraya. «También hay algunas instalaciones residenciales de alta gama en España, en las que el montacoches queda completamente oculto a ras de suelo, de forma que cuando está cerrado parece simplemente parte del pavimento del jardín o del acceso; técnicamente pueden mover vehículos de aproximadamente 2.500–3.500 kg y desaparecer totalmente bajo tierra», suma. Eso sí, puntualiza que «todas estas instalaciones, tiene en común que son del tipo plataforma montacoches, en las que ni el conductor ni los ocupantes pueden viajar en el coche entre las plantas. No tiene cabina -en algunos casos no tiene ni puertas- y se comandan desde las botoneras del exterior». ¿Cuándo resulta más eficiente un elevador que construir una rampa? «Nunca. Una rampa apenas tiene mantenimiento, no consume más energía que la de la iluminación y/o señalización. Un montacoches requiere un mantenimiento periódico exhaustivo, y demanda un considerable consumo energético», sumado a, ¿qué requieren? «Los ascensores montacoches, como cualquier otro ascensor, requieren por ley una revisión mensual, además deben pasar una Inspección Técnica Obligatoria de Industria cada 4 años. Las plataformas montacoches , aunque no por ley, pero también requieren de una revisión mensual, o como mínimo cada 3 meses. No tiene obligación de pasar Inspección Técnica Obligatoria, pero por seguridad es aconsejable contratar un OCA y hacerlo también cada 4 años». Asimismo, «a los ascensores montacoches les afecta las misma normativa que a cualquier otro ascensor, es decir, se deben instalar y poner en servicio cumpliendo la Directiva de Ascensores y deben ser mantenidos y reparados de acuerdo nueva Instrucción Técnica Complementaria (ITC AEM 1) para ascensores está regulada por el Real Decreto 355/2024 del Ministerio de Industria y Turismo, en vigor desde el 1 de julio de 2024 , además de todo lo señalado para ellos en el Código Técnico de la Edificación. En cuanto a las plataformas montacoches, deben estar fabricadas y puestas en servicio según la actual Directiva de Máquinas y también están sujetos a las limitaciones que se les imponen en el Código Técnico de la Edificación», concluye. El número 48 de la Gran Vía de Madrid cuenta con un innovador sistema de estacionamiento automático de WÖHR con 320 plazas de aparcamiento. Con una planta muy irregular, estrecha y larga, fue imposible planificar las rampas para un aparcamiento subterráneo convencional. Gracias a la versatilidad de los sistemas WÖHR, fue posible crear una circulación entre las cabinas, confortable para el usuario, con una gestión de tráfico global que hacen que los cinco sistemas actúen como uno solo. En cada una de las cinco cabinas de transferencia existe siempre una plataforma, a la cual se accede, una vez es asignada por el sistema de gestión. Cuando el coche está sobre la plataforma y el usuario confirma en el terminal la operación de aparcamiento, las puertas se cierran, y el coche baja automáticamente a la zona de almacenamiento. Una vez terminado el proceso, el sistema recoge una plataforma vacía, y rápidamente la posiciona en la cabina. Por esta razón, los usuarios aprecian tiempos de acceso y salida muy rápidos. WÖHR Parksafe 582 y 583 - 8 niveles de aparcamiento subterráneo - 5 sistemas con 5 cabinas de transferencia. - Superficie total de aparcamiento, aproximadamente de 912 m². - Área por plaza de aparcamiento cerca de 3,4 m² - El volumen total del aparcamiento es de 15.000 m³ aproximadamente. - La repercusión por plaza de aparcamiento de 56 m³ aproximadamente. - Longitud del vehículo máx. 5,15 m - Altura del vehículo 1,70 m y 2,00 m - Peso del vehículo max. 2.5 t En los 80.000 m² del antiguo terreno de una fábrica de Coca-Cola, situado entre el aeropuerto y Palma, se ha construido MOTORWORLD Mallorca, un extraordinario mundo de experiencias dedicado a la movilidad, el estilo de vida y los eventos. Aquí se dan cita la pasión por el automóvil, la gastronomía exclusiva y los espacios flexibles para eventos, creando un nuevo punto de encuentro para entusiastas y viajeros de negocios. Se han integrado en el diseño elementos históricos, como los molinos de viento existentes, que confieren al recinto un carácter inconfundible. La exposición ofrece a los visitantes una selección exclusiva de coches clásicos, jóvenes clásicos, automóviles de lujo, supercoches e hipercoches de las marcas de vehículos más valiosas del mundo: el quién es quién de todo el sector de la movilidad. Una característica destacada es el WÖHR Combiparker 560, que ofrece 60 boxes acristalados con climatización para vehículos de colección, accesibles las 24 horas del día y perfectamente integrados en el concepto arquitectónico. El Combiparker 560 muestra en tres niveles una impresionante panorámica de los diferentes vehículos, que se resaltan aún más gracias a la iluminación especial de los boxes. Además, todas las plazas de aparcamiento se han equipado con puntos de recarga eléctrica para poder recargar los vehículos eléctricos incluso dentro de la cabina acristalada. Los vehículos que se encuentran en las cabinas acristaladas pertenecen a amantes del motor que desean ofrecer un lugar seguro para guardar sus preciados tesoros. La inauguración en abril de 2025 fue todo un éxito y convirtió inmediatamente a MOTORWORLD Mallorca en un nuevo punto de encuentro para eventos y cultura de la movilidad. Con su mezcla de mundo de experiencias, gastronomía y ofertas empresariales, establece nuevos estándares en la isla. En particular, el almacenamiento de coches con los sistemas de aparcamiento WÖHR subraya la exigencia de calidad superior y ofrece a los propietarios de vehículos una solución exclusiva para el almacenamiento seguro y representativo de sus tesoros automovilísticos. 3x WÖHR Combiparker 560 - 60 plazas de aparcamiento - Carga máxima de la plataforma: 2,8 t - Ancho de la plataforma: 260 cm - Longitud de la plataforma: 535 cm - Manejo mediante chip RFID - Equipado con puntos de recarga eléctrica en la plataforma El edificio de oficinas Apolonio Morales 29, sede de Fernández Molina en Madrid, ha obtenido la certificación LEED EB:O+M v5 Platinum, con 96 puntos sobre 110, la puntuación más alta registrada hasta la fecha en esta versión del sistema LEED. Este resultado sitúa al inmueble como Top 1 mundial en sostenibilidad dentro de la certificación LEED EB:O+M v5. El reconocimiento confirma la vigencia de una rehabilitación iniciada años antes, basada en eficiencia energética, descarbonización, monitorización continua y una gestión operativa muy precisa del edificio. La certificación ha sido impulsada por Fernández Molina y ENERES, con la colaboración de Savills. El edificio es un ejemplo de rehabilitación integral aplicada a una construcción de oficinas de unos 800 m² situada en una zona residencial y empresarial consolidada de Madrid. El inmueble original, construido en 1989, presentaba una distribución espacial obsoleta, sistemas de climatización ineficientes, escasa relación energética con el entorno, bajo nivel de aislamiento, problemas de estanqueidad y ausencia de recuperación de energía en los sistemas de ventilación. La intervención transformó el edificio mediante espacios pensados para aprovechar la luz natural: patios interiores, vegetación, lucernarios verticales que conectan las tres plantas y una organización espacial que permite que la luz y la vista atraviesen el inmueble. La fachada y la escalera se convierten en fuentes continuas y matizadas de iluminación natural, dando carácter propio a cada zona del edificio. La rehabilitación se centró en la optimización energética del conjunto, concebido para bajo consumo y alta eficiencia. La demanda energética se redujo de 80 kWh/m²/año a 28 kWh/m²/año. El proyecto prioriza el aprovechamiento de la energía solar para el precalentamiento del aire y utiliza la propia estructura del edificio como intercambiador energético. La fachada se trata como un elemento activo de intercambio de luz y radiación solar, buscando un equilibrio entre la demanda de calor/frío y la energía que el propio edificio puede aportar. El edificio cuenta con 14 plazas de aparcamiento mecánico semiautomático, con un intercambiador geotérmico incorporado en la estructura del aparcamiento, integrando la solución de estacionamiento dentro de la estrategia energética global del inmueble.