Científicos pusieron GPS a cinco urracas para descubrir sus secretos. Diez minutos después, ellas ya estaban desmontando el experimento

Wait 5 sec.

Cinco urracas australianas recibieron diminutos GPS para estudiar sus movimientos. Las aves localizaron el único punto débil de los arneses y comenzaron a liberarse unas a otras, dejando el experimento prácticamente sin datos.