Si estás cansado de las imágenes generadas por IA, no eres el único. Esta moda está colmando la paciencia de muchos, incluida la del Papa León XIV. El máximo jerarca de la Iglesia católica expresó que es necesario distinguir el arte humano de lo que produce una inteligencia artificial y añadió que las personas deben ser la prioridad cuando se habla de un futuro en el que coexistimos con las máquinas.En los últimos meses, la inteligencia artificial ha dominado casi todos los debates públicos. Si bien una parte importante del discurso se centra en sus peligros y la necesidad de regularla para que no se salga de control, el Vaticano también está abordándola desde la ética. León XIV, un papa con estudios de matemáticas, ha decidido dedicar su primer gran tratado a explicar cómo debería convivir la humanidad con estas máquinas.En su encíclica Magnifica Humanitas, publicada este año, el sumo pontífice afirma que la humanidad, con toda su grandeza y sus heridas, nunca debe ser reemplazada ni superada. León XIV advierte que si la tecnología se convierte en el criterio último, las personas corremos el riesgo de quedar reducidas a datos o a una simple mercancía. La IA podría crear nuevas formas de esclavitud, por lo que el debate moral debe girar en torno a la protección de las personas.A León XIV no le gustaría esta imagen generada por Grok.El papa León XIV se expresa sobre las imágenes generadas por una IAEn una publicación en su cuenta de X, León XIV considera urgente diferenciar la creación humana de lo que genera una IA:“Existe una diferencia ontológica, incluso antes que una estética, entre el arte y lo que una máquina puede generar mediante cálculos estadísticos basados en millones de imágenes creadas por otros”, dijo el sumo pontífice. “Los algoritmos carecen de la chispa de la humanidad. Por esta razón, la Iglesia desea renovar una alianza con artistas e instituciones culturales para salvaguardar nuestra humanidad”.El jerarca reconoce que la automatización y la robótica están transformando la estructura laboral. Aunque los defensores de esta tecnología prometen un futuro en el que se impulsará la productividad, la IA está obligando a los trabajadores a adaptarse al ritmo de las máquinas. Esto podría derivar en una discriminación donde algunos quedan relegados a tareas repetitivas o sometidos a vigilancia automatizada.Sobre la posibilidad de una conciencia artificial, un debate que ha cobrado fuerza con la superinteligencia, León XIV dice que los modelos de lenguaje no tienen cuerpo, ni sienten alegría o dolor. Una IA no es capaz de vivir experiencias o madurar a través de las relaciones, por lo que pide a los laboratorios revisar qué significa alinear a la inteligencia con valores humanos.Por último, el Papa León XIV expresó su temor por las guerras y el papel que juega la IA en este campo. En su publicación, el pontífice describió una era en la que las armas convencionales conviven con ciberataques, manipulación informativa y campañas de influencia. En este plano, los modelos de lenguaje actúan como aceleradores, por lo que urgió a reforzar la defensa de los civiles y reducir el uso de la fuerza.Seguir leyendo: No eres tú: al Papa León XIV tampoco le gustan las imágenes generadas por IA