Si amas la ciencia ficción, lo sabes. El cine distópico traduce las ansiedades colectivas, proyectando futuros sombríos que nacen de los lugares más oscuros del presente. Lejos de ser meras fantasías escapistas, el lado más tenebroso del género desmantela la promesa del progreso humano para advertirnos sobre horrores. Del autoritarismo, el colapso ambiental y la deshumanización tecnológica. Lo cierto es que el subgénero ha logrado captar, a través de los años, un recorrido por todos los peores escenarios. En especial, los que pueden esperar al mundo a décadas de distancia.A través de la distopía, directores de diversas épocas han materializado los miedos de sus respectivas generaciones. Desde el control absoluto del pensamiento hasta la pérdida de la individualidad en megaurbes mecanizadas. La distopía cinematográfica no busca adivinar el futuro. En lugar de eso, su verdadero propósito es incomodarnos hoy. A la vez, recordándonos que las semillas de la tiranía y la autodestrucción ya están plantadas en el tejido social contemporáneo. Quizás por ese motivo, el milenio y el siglo XXI se asumieron como un límite remoto para narrar los horrores del porvenir. Pero, por curioso que parezca, el tiempo ha transcurrido, sobrepasando las previsiones de las más famosas distopías. Para explorar en este singular fenómeno, te dejamos 7 distopías ambientadas en un futuro que ocurre antes del año 2026. De un clásico animado a una trilogía generacional. Todo para explorar en un giro singular que puede mostrar la evolución de la ciencia ficción contemporánea. Akira Un caso curioso de una distopía que se quedó atrás en el tiempo es el de esta legendaria película de animación japonesa. Dirigida por Katsuhiro Otomo, Akira se sitúa en el año 2019. Por lo que la trama imagina un futuro retorcido y extravagante. En especial, en Neo-Tokio, una metrópolis reconstruida tras una misteriosa explosión que destruyó la ciudad original en 1988. En este futuro, la juventud vive frustrada; hay protestas violentas contra el gobierno corrupto. Pero lo más inquietante es el giro que relata cómo el ejército experimenta en secreto con niños que poseen poderes mentales extraordinarios. ¿Un dato curioso? A pesar de que el 2019 real no tuvo una destrucción apocalíptica ni chicos con telequinesis dominando Tokio, la película predijo algunas cosas. Por ejemplo, la obsesión por la tecnología de control, las tensiones sociales urbanas y la cultura de pandillas en motocicletas. Cuando el destino nos alcance Otra distopía rezagada y anacrónica es esta obra espeluznante dirigida por Richard Fleischer y ambientada en el año 2022. La historia cuenta un futuro completamente sobrepoblado. Y además, detalla un planeta agotado por el cambio climático y sufriendo una escasez extrema de alimentos naturales. La mayor parte de la población mundial sobrevive gracias a unas raciones sintéticas llamadas Soylent, fabricadas por una corporación todopoderosa. Pero lo más terrorífico ocurre cuando la investigación del asesinato de un hombre rico relacionado con la empresa lleva a un giro atroz. Descubrir un secreto terrible y oscuro sobre el verdadero origen de esa comida. Aunque el año 2022 ya pasó y no vivimos en un colapso ecológico literal, la película acertó. Eso, al alertar sobre el peligro de la crisis climática, la destrucción de los océanos y el control de los recursos básicos de la humanidad. Su famosa revelación final sigue siendo una de las más impactantes de la historia del cine de ciencia ficción.La noche de la expiación En el subgénero de la distopía, al parecer muchas cosas ocurrieron en el año 2022. Como lo demuestra esta película de James DeMonaco ambientada originalmente en el año 2022. La premisa explora un Estados Unidos gobernado por un nuevo partido político que ha logrado reducir la delincuencia y el desempleo a casi cero. Pero mediante una medida extrema: La Purga. Durante una noche de cada año, todos los delitos, incluidos el asesinato y el vandalismo, se vuelven completamente legales durante doce horas. Lo que permite que la gente libere sus instintos violentos. La trama sigue a una familia adinerada que intenta sobrevivir esa noche luego de darle refugio a un hombre que es perseguido. Aunque el año 2022 ya transcurrió en nuestra realidad y no existe una ley de purga anual, la cinta acertó en varias cosas. En especial, el impacto de la violencia social, la desigualdad económica, el porte de armas y la polarización política. Todos los problemas en la cultura contemporánea. 1997: Rescate en New York Como su nombre lo indica, esta distopía dirigida por John Carpenter se ubica en el año 1997. En esta versión alternativa del futuro, la tasa de criminalidad en Estados Unidos aumentó un cuatrocientos por ciento. Por lo que el gobierno decidió convertir toda la isla de Manhattan en una gigantesca prisión de máxima seguridad. Además, rodeada por un muro infranqueable, donde los criminales viven libres sin guardias de vigilancia. La historia comienza cuando el avión del presidente de Estados Unidos es secuestrado y se estrella dentro de esta zona peligrosa. De modo que el convicto Snake Plissken (Kurt Russell) es obligado por las autoridades a entrar a rescatar al mandatario. Eso, a cambio de su propio perdón. Aunque el año 1997 pasó sin que Manhattan se convirtiera en una cárcel amurallada, la película capturó perfectamente la paranoia urbana. También, el miedo a la delincuencia callejera de los años ochenta y la decadencia de las grandes ciudades industriales.Días extraños Esta distopía de 1995 dirigida por Kathryn Bigelow se desarrolla en los últimos días del año 1999, justo en la víspera del nuevo milenio. La ciudad de Los Ángeles aparece como un lugar caótico, tenso, lleno de disturbios raciales, miseria y violencia policial. La trama gira en torno a un mercado negro de discos de memoria biológica. Más singular todavía, un dispositivo que permite grabar y experimentar las vivencias, emociones y recuerdos de otra persona. El protagonista, un expolicía convertido en vendedor de estos recuerdos ilegales, descubre una grabación que contiene el asesinato de una figura pública, lo que lo arrastra a una conspiración peligrosa. Aunque el año 1999 ya quedó atrás y no usamos dispositivos para intercambiar vivencias cerebrales, la película anticipó varias cosas. Entre ellas, la histeria colectiva por el cambio de milenio, el voyeurismo digital, la grabación de abusos de autoridad con cámaras portátiles. También, la alienación tecnológica de la sociedad actual.Regreso al futuro II En esta lista no podía faltar la obra de Robert Zemeckis, que retrocede desde los años ochenta hacia el año 2015. Los protagonistas, Marty McFly (Michael J. Fox) y Emmett Brown (Christopher Lloyd), viajan al futuro para evitar que el hijo de Marty arruine su vida. Para eso, la cinta muestra una versión colorida y optimista de la sociedad. Por lo que imagina el futuro lleno de tecnología fascinante como patinetas voladoras, autos propulsados por basura, zapatillas que se ajustan solas. Además de hologramas gigantes y pantallas de televisión que muestran múltiples canales a la vez. Claro está, el año 2015 real ya pasó y todavía no nos movemos en vehículos voladores urbanos; la película acertó de manera sorprendente en algunos puntos. Lo más llamativo: las videollamadas en pantallas planas y el uso de dispositivos biométricos como las huellas dactilares para realizar pagos. Y sí, claro, también las gafas de realidad aumentada tan en boga últimamente. Titanes del PacíficoEsta espectacular cinta de acción y monstruos dirigida por Guillermo del Toro inicia su relato en el año 2013. No obstante, traslada la mayor parte de su emocionante trama principal al año 2025. La historia muestra un planeta Tierra que sufre el ataque constante de los kaijus, criaturas colosales de origen alienígena que emergen desde un portal interdimensional. Está ubicado en el fondo del océano Pacífico. Para combatir esta amenaza que destruye ciudades enteras, la humanidad se une globalmente para construir los Jaegers. Estos, robots humanoides gigantescos que requieren ser piloteados por dos personas conectadas mentalmente a través de un puente neurológico. Y no, hasta ahora, la película no acertó (por fortuna) en nada de lo que imaginó para el futuro. Seguir leyendo: 7 distopías ambientadas en un futuro que ocurre antes del año 2026