La vida doméstica puede generar situaciones a las que uno no está habituado y que requieren de ciertos trucos para poder gestionarlas con soltura. De repente, la nevera emite un zumbido diferente al habitual, el lavavajillas no responde al tratar de ejecutar algún programa o la secadora parece haberse tomado un día sabático y no arranca pese a que el botón de encendido haya sido nuestra manera de darle la orden.En cualquiera de esos escenarios el usuario empieza a considerar qué puede suceder sin tener muy claro por dónde empezar. Para evitar errores a la hora de reaccionar, lo primero que se debe hacer es recurrir a un aliado al alcance de la mano para tener bajo control algunos aspectos que, más tarde, pueden resultar de suma importancia. Nos referimos a la cámara del móvil, esa que conviene revisar de vez en cuando para evitar sustos con fotos borrosas.Mover un electrodoméstico de grandes dimensiones y peso, o uno que se encuentra empotrado en un hueco hecho a medida como el lavavajillas Whirlpool MaxiSpace que analizamos hace unas semanas, resulta una tarea pesada y en la que nuestra espalda puede reclamar una factura indeseada. Por eso, antes de extraer por completo cualquier aparato de su ubicación, conviene ejecutar la aplicación de cámara para hacer unas comprobaciones tan útiles como necesarias en la parte trasera del equipo en cuestión.Identificación de modelo, número de serie y mapa de conexiones Fotografía del lavavajillas Whirlpool MaxiSpacePara lo primero que nos va a servir esa fotografía a la parte posterior de nuestro electrodoméstico sospechoso de irregularidades es para conocer el número de modelo y de serie al que pertenece. La marca suele estar visible en la parte frontal, pero al tratarse de aparatos de gran volumen conservar su caja o saber de primeras dónde está el libro de instrucciones resulta una quimera. Saber la familia exacta a la que pertenece será de gran ayuda a la hora de contactar con el servicio técnico o para realizar una búsqueda de repuestos si, en el mejor de los casos, se identifica dónde está el fallo.Una fotografía de la parte posterior de un electrodoméstico tiene más ventajas. Una de ellas tiene que ver con las conexiones que alimentan al dispositivo. En el caso de un frigorífico es sencillo, pero con una lavadora o un lavavajillas resulta conveniente saber dónde va cada cable y manguera. Así se sabrá exactamente cómo volver a conectarlo todo sin temor a equivocaciones.Un 'técnico' improvisado para detectar fugas y leer códigos QRLa cámara trasera del smartphone también puede servir como técnico improvisado para examinar esa zona posterior de cualquier electrodoméstico. La colocación de estos equipos exige echar cuerpo a tierra para su examen, por lo que una instantánea o un vídeo pueden ayudar a minimizar el tiempo sobre el piso en caso de que lo se busque sea una fuga de agua o un cable que se haya soltado de su sitio.Por último, y con el auge de los códigos QR, muchos fabricantes han optado por colocar uno de esos elementos de lectura en la parte posterior de sus modelos que llevan de manera directa al libro de instrucciones. En caso de no saber dónde se encuentra el ejemplar físico, ese código QR será la mejor opción para recuperarlo. En la actualidad, todos los teléfonos incluyen opción de lectura de esos dibujos cuadrados con formas laberínticas para acceder al elemento digital que se necesita, por lo que una vez más la cámara trasera acude al rescate.