Un dron entró donde casi nadie puede hacerlo en la cueva de Altamira. Sus 174 millones de puntos revelaron grietas y bloques que ahora pueden vigilarse sin volver allí
Doce vuelos permitieron reconstruir una pared inaccesible de Altamira sin que los investigadores tuvieran que alcanzarla físicamente. El nuevo gemelo digital servirá para vigilar grietas, bloques y sedimentos con el paso del tiempo.